Cuando el movimiento se convierte en arte
Con sus desnudas manos nos hacía volar una mariposa de flor en flor. Sin decir una palabra mandaba nacer a la primavera o en una habitación luchaba contra el viento otoñal. Arte, ingenio, creatividad, ternura y psicología se daban en él.
Cada movimiento, un regalo. Cada escena, una vida. Su personaje, Bip, fue la sensibilidad hecha teatro. Su creador, un artista. Su legado, cátedra.
Disfruta, amigo, de la compañía de los grandes, Chaplin, Keaton. Muere la estrella, ha nacido una estrella. Hasta siempre, Marcel Marceau.






Hola. Te saludo desde Argentina. Pasaba por acá y vi que te referías al gran Marcel Marceau, ídolo mío desde mis años de niño.
Un abrazo cordial
Pues no hace muchos años estuvo Marcel Marceau actuando en Zaragoza. Es sobre todo por eso que me resultaba muy familiar.
Saludos, Viñamala.
Bieeen! he conseguido añadirte a mis feeds. Mira que está escondido el feed del blog general, eh?
Ahora sí que no me pierdo ninguna de tus aventuras.
Un beso!
Hola Mariano:
Un dibujito para ti: http://www.snut.fr/images/580.jpg
No veo tu feed…
Un saludo desde Rusia.