Cabo Trafalgar
Arturo Pérez-Reverte
Como muchos lectores, el viento de Alatriste me llevó por las aguas de Pérez-Reverte al puerto de “Cabo Trafalgar”. Reconociendo públicamente que no pude con “La carta esférica” y los cursos de marinería en los que se empeña D. Arturo, este ha conseguido cautivarme.
Y me ha cautivado, a pesar de las interminables descripciones y amplísimo vocabulario marinero del que sigo desconociendo su significado. La razón es sencillamente que la maestría con la que pinta el cuadro de la batalla me hace oler aún la pólvora y buscarme alguna esquirla en el cuerpo. El lenguaje empleado, absolutamente fuera de lugar, hace más amena la lectura, incluso creo que podría interpretarse como un instrumento literario utilizado para que, al acelerar dicha lectura, transmitirnos nosotros mismos la rápida sucesión de acontecimientos.
Lo que más me gustó: El olor a pólvora. El plano adjunto del barco, que ayuda bastante, dicho sea todo.
Citas favoritas: “¡Viva el rey!… ¡Viva el rey!… ¡Viva el rey! Y todos los infelices que van a morir o a quedar mutilados de aquí a nada, y cuyas viudas y huérfanos ni siquiera podrán reclamar atrasos, ni compensaciones, ni pensiones, ni pepinillos en vinagre, corean los tres gritos con tres rugidos. A su pesar, Rocha se estremece en sus adentros. Pobre gente. Si hay un rey indigno de tal grito, es el suyo. El de ellos y el de él”.
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A mi me encanta el tema marinero y eso que soy de secano, pero hice la mili en Principe de Asturias.
¿Has leido las Inquietudes de Shanti Andia? Te la puedes descargar en las paginas de ebooks gratuitas. A mi me encanto, lastima que Baroja, como Galdos esten olvidados porque hay que favorecer a alguna maruja juntaletras.
No, no conozco esas “inquietudes”. Lo buscaré para echarle un vitazo. También me encantan Baroja y Galdós, unos maestros. Y gratis.