Los garage sales o yard sales
Empieza el buen tiempo, o lo pretende, y con ello los garage sales. ¿Que cómo se traducen los garage sales? Pues no sé, quizás ¿mercadillo particular?¿rastrillo?¿tiene traducción? Los garage sales, también conocidos como yard sales, moving sales o con el más pretencioso nombre de estate sales, son eventos organizados por particulares que consisten en poner en el jardín delantero de tu casa o en la puerta del garaje todos esos trastos que ya no necesitas, cónyuge no incluido, para vendérselos a la gente del barrio o al público visitante.
Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la población norteamericana vive en viviendas unifamiliares. Cientos de cosas se almacenan, se pierden entre más cosas y al final te encuentras con un garaje lleno de trastos, donde nunca encuentras nada y donde tampoco te queda sitio para almacenar nuevas cosas que ya has adquirido porque no encuentras las viejas cosas. Así que, un día, movilizas a toda la familia para hacer una limpieza de corrales y sacar de casa todos los trastos que ya no se usan. Ojo, también se pueden organizar porque te trasladas a vivir a otro sitio y vendes lo que no te quieras llevar y así te sacar unos dólares extras para la mudanza.
Así, se organiza un garage sale. Lo primero es limpiar y poner en condiciones de venta los trastos. Tras discutir con la familia lo que se vende y lo que no (ahora que ya lo he encontrado…), se etiqueta cada uno de ellos y se les pone precio. Precios MUY baratos, no olvidemos que lo que queremos es que la gente se lleve toda esa basura y que no nos cueste llevarla a nosotros al centro de reciclaje, donde seguramente nos cueste dinero dejar la televisión, esa batidora o la pantalla del ordenador de 640×480 px con la vieja tarjeta Hércules.
Después, lo anunciamos por los periódicos del barrio o las intersecciones de las calles cercanas con carteles que indiquen algo así como:
Huge YARD SALE
15234 NE 6th St
Fri 9-5 / Sat 9-8
y una flechita indicando el camino a tomar para participar de esa gran oportunidad de compra.
No sólo organizan yard sales los particulares. También las iglesias o instituciones benéficas lo hacen, vendiendo los artículos procedentes de donaciones con un motivo puntual como Navidad, ayuda a refugiados o víctimas de catástrofes recientes.
Es muy importante para conocer esta cultura norteamericana acercarse por uno de esos eventos y participar de ellos. Cuando uno llega a un garage sale, se encuentra normalmente con uno de los miembros de la familia quien suele saludar y dejarte tranquilo para que mires lo que hay por ahí. Aquí es donde puedes ver de verdad la cantidad de trastos que puede una persona llegar a coleccionar a lo largo de su vida. Microondas, máquinas de escribir prehistóricas, muebles, canastillos de mimbre, jarrones, figurillas, ropa, zapatos, postales, libros, trozos de madera de inexplicable origen, juguetes, cestos conteniendo miles de tornillos, tuercas, cáncamos y demás hardware, etc
Muchos de esos trastos no valen para nada, aunque hay auténticos expertos en el rastreo de oportunidades, como Sharon Harvey Rosenberg relataba en su libro The Frugal Duchess of South Beach. Aquí dice que se encontró una vez una camisa de Ermenegildo Zegna valorada en $1200 por sólo $15 (aunque yo nunca compraría ropa en un garage sale, me da nosequé), los cochecitos de colección que vale $60 cada uno a sólo $2 o la primera edición de la trilogía del Señor de los Anillos por sólo $10.
Los auténticos expertos buscadores de chollos dicen que lo que hay que hacer es distinguir los buenos garage sales de los malos en función de los barrios donde se produzcan. Los buenos barrios, los barrios ricos se supone, tienen mejores cosas o más interesantes que los barrios marginales (que también tienen sus trastos). Por eso, hay que presentarse a primera hora de la mañana. Son los que se llaman, los madrugadores, tempraneros o early birds. Por eso, en los anuncios de garage sales que aparecen en los periódicos locales, ya advierten que si el evento empieza el domingo a las 10, no se quieren early birds molestando el domingo a las 8 de la mañana, porque no se les va a abrir la puerta. Aunque los hay también espabilados que ponen eso en su anuncio como signo de que su garage sale va a ser la bomba y va a haber cola en la puerta esperando. La mejor picaresca española al servicio del capitalismo de barrio.








No sabía nada de esto. La verdad es que es muy curioso. Supongo que aquí en España la gente simplemente lo tira y ya está. Me parece mejor idea la americana :)
Como siempre, genial exposición de una curiosidad de la cultura americana. Me encanta tu blog :)
Interesantísimo. Precisamente el otro día hablaba con una amiga que tambien tiene pensado marcharse de Irlanda sobre montar una para poder librarse de los trastos…sería practiquísimo que también se llevasen aquí, pero yo creo que voy a vender las cosas por eBay jajaja
Besos!
¿No se lleva esto en Irlanda? Aquí hay un yard sale semanal como poco, ¡y eso solamente en mi barrio! Claro, hay que fijarse en los cartelitos: yo me lo voy leyendo todo por la calle, y hay cuatro cartelitos que se repiten cada semana: barbacoa-karaoke en tal pub, se me ha perdido el gato, me mudo y vendo mis trastos en mi garaje, merienda de la Iglesia tal para toda la familia (cada semana es un pub distinto, un gato distinto, una mudanza distinta y una confesión distinta).
A mi me encantan tambien Mariano, es un buen invento. La diferencia yo creo es que aqui hay garage sale todo el año :D
Claro, como vosotros tenéis buen tiempo por Florida… :-P
¿No te comprarias ropa de segunda mano? Pues cuando me fui a vivir a Nebraska y no tenia un duro, la mitad de mi ropa era de Goodwills.
CowboyZZ, se nota que acabas de llegar de España, porque tienes lectura “selectiva” :-D :-D
He dicho que en un garage sale no me compraría la ropa, no que no me la compraría de segunda mano.
No se yo si creerte…;)
;)