Ecologistas part-time
Hace unos días mandaron en mi oficina uno de esos correos para todos los empleados comunicando que se inauguraba en el pasillo junto a la cocina una caja de reciclaje para depositar las baterías gastadas, incluyendo las de botón. Cool. Eso me ha hecho reflexionar sobre lo que hacemos para preservar nuestro medio ambiente.
A mí me parece contradictorio, pero veo que en cierto modo queremos lavar nuestras conciencias ecológicas con pequeños gestos como el reciclaje (industria que da de comer, dicho sea de paso, a muchos gracias a la engañifa de la política del reciclado “separación en origen” frente a la potenciación de la durabilidad). Así, por un lado, hoy seguimos el consejo de un locutor de radio y no damos acelerones al coche para no contaminar, sin embargo el mismo coche gasta 20 litros a los 100 y no lo cambiamos porque nos mola este. Por otro lado, compramos cisternas para el retrete de alta eficiencia, pero nos tiramos dos horas lavando nuestros pies de la arenilla de la playa. Reciclamos el papel de la publicidad del buzón, pero imprimimos 25 páginas de innecesaria información sobre el hotel en el que nos vamos a alojar el próximo fin de semana. Todos creo que albergamos esas contradicciones, pero seguimos lavando nuestra conciencia tirando la pila usada al contenedor de pilas usadas. Vete a saber lo que hacen después con la caja, si yo contara lo que me dijeron que tenía que hacer con ellas en el Target…
Soy de los que piensan que el medio ambiente de este planeta ya nos lo hemos cargado en la forma que nos permite la vida. No tiene vuelta atrás. La naturaleza es muy sabia y lleva más millones de años que nosotros en este planeta para saber lo que tiene que hacer. Y lo que está haciendo es readaptarse a la nueva situación. Pasa a nivel multicontinental, a nivel de mesa de laboratorio y a nivel microscópico. La naturaleza reacciona a nuestro envite.
Miro en este momento por mi ventana y veo cientos de altos árboles que me rodean, al fondo las montañas de la Olympic Peninsula que vigilan la emigración de las ballenas. Cientos de pájaros que se mueven en bandadas de Norte a Sur y patos que buscan refugio en las riberas de los muchos lagos y lagunas cercanos. Veo el entorno en el que vivo y pienso en ese jefe indio que habitaba estas mismas colinas y que ha sido honrado dándole su nombre a la principal ciudad del estado, Seattle. Dicen que su famoso discurso, hoy considerado un auténtico alegato ecologista, es un engaño y no tiene casi nada que ver con la respuesta original. Sin embargo, creedme que es perfectamente posible subir a cualquiera de estas colinas, mirar hacia el sol del Oeste y hacedlas nuestras en su homenaje, al menos por un rato:
Debeis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la Tierra es su madre. Lo que le ocurre a la Tierra también le ocurre a los hijos de la Tierra.
Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.
Nosotros sabemos que la tierra no pertenece al hombre, que es el hombre el que pertenece a la Tierra. Lo sabemos muy bien, Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. El hombre no creó la trama de la vida, es sólo una fibra de la misma. Lo que haga con ese ese tejido, se lo hace a si mismo.
(Bájate la carta completa desde mi carpeta pública)





Bueno, me he leído esto hoy y trago llantos cuando tocáis el tema por ultimo mencionando al Chief Seathl… Pero hombre- esto al pleno empezar del “4th of July”? Y que va, Mariano? Me quieres traumatizar la barbacoa planeada?
Ha, ha… Fuera de broma, con lo del Jefe me acordáis de esta vieja publicidad que daban en la tele aquí en USA:
http://www.youtube.com/watch?v=j7OHG7tHrNM
Por que no se lo enseñas a tu mujer (ahora que la he visto en tus fotos de archivo, dale mis saludos!) a ver si se acuerda? Me imagino que esta imagen del pasado aparentemente resona un poco con el tema- y fíjate hace cuanto tiempo atrás nosotros los humanos hemos tenido para crearnos mejores hábitos sobre el reciclaje y el tema ambiental!
Todo es un negocio, y eso se puede ver en el chollo de los productos “verdes” o en las jugosas subvenciones que reciben algunos particulares y empresas con la excusa de son para el medio ambiente.
Hay un capítulo del programa Bullshit dedicado al reciclaje y la verdad es que esto del reciclaje es un comedero como otro cualquiera. Sorprendentemente resulta que se gasta y se contamina más reciclando que no haciéndolo para la mayoría de productos que se reciclan…
Aquí se puede ver el vídeo entero:
http://video.google.com/videosearch?q=bullshit+recycling&sitesearch=#