Y uno, y dos, y uno, y dos
El gimnasio: ese lugar horrible donde una loca con una cinta en el pelo y micro en boca trota, baila, levanta pies, brazos y manos en una eterna y esquizofrénica danza. El gimnasio: ese testosterónico lugar donde reina el iPod. El gimnasio, el nuevo templo donde el culto es al cuerpo y se recrea la vista en vez del espíritu. El gimnasio: tu nuevo amigo que te hará feliz.
Pues allí. Allí estuve ayer en mi primera clase made in USA si se puede llamar “clase” a soportar el ritmo de la machacona música que escupía un CD. Me sentía como una península: rodeado de mujeres por todas partes menos por una, en este caso, las mías. Uno, dos, uno, dos. Doble, uno, uno, dos, dos y uno, uno, dos y dos. Y unodosunodosunodos. Atrás. Giro. Atrás. Giro. Tachún. Tachún. Miro el reloj a ver cuánto queda de esta tortura y sólo han pasado cuatro minutos. Ya me cae una gota desde las cejas. Uno, dos, giro, uno, uno, dos, dos. Al suelo. Y uno, dos, arriba y abajo, arriba y abajo, muy bien, abajo…
Ahora, casi veinticuatro horas después, recuerdo con cariño a la madre que parió a la profe de gimnasia. Y mis agujetas también. Me dijo tras la clase que por ser mi primer día había hecho en mi honor una “soft session“. Que siguiera “keep going” para coger forma y mucho “good job“. Lo que más me fastidia es que tiene razón y tendré que volver a verla.
En el fondo soy un masoquista.





Vaya peazo cuerpo que gastas… pero cuidado porque me han contado que los que tienen cachas asi, normalmente tienen problemas de… otras “cosillas”. ;)
Es cierto, ZZ, por eso estoy en el gimnasio, para conseguir una figura sana y “equilibrada”. ;-)
Ha,ha,muy bueno- tal como en Venice Beach! (Te envio el ICY-HOT ya para las Navidades!)
¡Lo que me he reído con lo de mirar el reloj y que solamente hubieran pasado cuatro minutos! Una vez me puse un vídeo tipo Eva Nasarre de pegar saltitos y patadas, me arranqué a hacer el perla frente a la tele y a los tres minutos exactos ya no podía ni con los suspiros. Si llego a estar en un gimnasio salgo de allí con los pies por delante.
Es la cosa del culto al cuerpo, que es terrible. A mí me pasa igual, sobre todo porque voy por rachas al gimnasio. Mira en eso USA y España no son naa diferentes.
Un saludo,
Pedro.
Hola!
Somos Alex y Miriam, somos madrileños en Lexington (Nebraska), Miriam trabaja de profesora y te invitamos a nuestro blog:
http://www.cabezabomba.com/midwest
Salu2!!!
pondré un link de Mi Cienaga en mi blog
jeje, el gimnasio es ese lugar que despues de 4 o 4 días dirás, joer, Cómo habré estado todo este tiempo sin apuntarme?
y después de un mes y medio dirás… ahora ya se porque tardé tanto tiempo!!!
Un abrazo y que te sea leve!!El principio es lo peor, las agujetas se quitan trabajando. No hay dolor :-)
Qué gracioso! yo empiezo a ir mañana.
Bonita plantilla! me gusta mucho más que la otra :D
Pues Reena, te va a venir bien, que me ha dicho un pajarito que últimamente tienes muchos excesos :-D