Visita a la destilería Red Hook
Cenando el otro día en casa de unos amigos me preguntaron si quería para beber una cerveza. Me he aficionado a un descubrimiento reciente, la Hefeweizen con una rodaja de limón, pero el caso es que ya que te invitan a cenar, no es cosa de ponerse a exigir así que me traen una Red Hook. Ante la cara de desconocimiento que debí poner, mis amigos me dicen que es una cerveza local cuya planta embotelladora está a menos de una milla de allí y que organizan tours para los visitantes. Dado que la vida está para vivirla y no para hacer zapping, decidimos que nos acercaríamos a conocerla el fin de semana siguiente.
Esta familia empezó a hacer cerveza a principios de los 80. Alguno de ellos leyó que el estado de Washington era el principal consumidor de cerveza de barril de todo el país (incluso antes de que yo llegara), así que decidieron ponerse en marcha. Montaron la fábrica en un viejo taller de coches de Ballard, que entonces era algo así como la Vallekas del Madrid de los 80: alternativo, emprendedor, muy reivindicativo pero siempre excitante (y aún queda algo).
Empezaron importando la manera de hacer cerveza al estilo alemán, incluso las especias, hasta que se dieron cuenta que desde tiempos inmemoriales, este estado ha sido uno de los principales productores de lúpulo de todo el mundo. El lúpulo es ese aditivo obtenido de la flor del lúpulo que amarga la cerveza y ayuda a su fermentación.
Hoy tienen un par de fábricas en la zona que sirven a todo el país y en concreto visitamos la de Woodinville, al norte de Redmond. Tienen tours organizados diarios por el que pagas un dólar y te da derecho a una cata de las distintas cervezas que fabrican. La verdad es que por ese precio pensé que pondrían chupitos o algo así, pero nada más lejos de la realidad: te sirven un vaso de caña de cada una de ellas, puedes repetir y el vaso te lo regalan al final. Osea, que como te descuides pillas una castaña como un general. Por tanto, lo mejor es quedarse a comer allí mismo, donde tienen un restaurante bastante grande, pero acogedor que sirve comida americana. Por cierto, me llamó la atención la gran cantidad de ciclistas que frecuentan el sitio, con sus mallas ajustadas, sus cascos, etc haciendo acopio de calorías para quemar. Por alí pasa una de las rutas más frecuentadas por ellos, junto al río Sammamish.
Si vives por la zona, es una visita ideal para hacer un domingo por la mañana, donde por cierto, se puede ir con niños. No te pierdas su simpática página web.
También puedes ver el álbum de fotos de mi visita a la Red Hook. Cheers!








La verdad que mas alla de la Bud, Coors y la Miller, en EEUU hay montones de fabricas de cerveza regionales y locales…
Por eso voy a abrir un nuevo tema en La Charca sobre ellas.
Joer Mariano, entre tu en el blog, y el compadre Paco poniendo fotos de cervezas en el foro…..me dará un ataque, yo que soy abstemio no puedo ver esto. XDD