Las casas flotantes de Seattle, algo para recordar
Una de las imágenes más conocidas de Seattle es la de las casas flotantes de Lake Union. Se hicieron muy famosas desde que Tom Hanks se instaló en una de ellas en la película “Sleepless in Seattle”, convenientemente traducida en España como “Algo para recordar”.
A principio del siglo XX había más de dos mil de estas viviendas entre Lake Washington, Portage Bay y Lake Union. Hoy hay menos de 500 de estas boat-houses y desde luego ninguna en Lake Washington. Las hay de varios tamaños, pero no encuentras nada por menos de 400.000 dólares y procedente de subasta. Una medio en condiciones y no muy grande (2-3 dormitorios) puede andar por encima del millón de dólares y la gente se muere por tener una de ellas. Algunas las puedes alquilar por fines de semana o temporadas y es un buen modo de saber si te gustaría vivir ahí.
Hay algunas cosas a considerar antes de tomar la decisión de comprarse uno de estas casas. Por ejemplo, no tienen mucho espacio para almacenar trastos, como las casas en el campo, lo cual es una ventaja y un inconveniente a la vez. Es cierto que no tienes parcela por lo que no necesitas trastos para cuidar el jardín, pero lo más probable es que tengas una embarcación, así que necesitarás guardar las herramientas para mantener el barco. Algunas de estas casas tienen, aunque no os lo creáis, sótano, como si fuera la bodega de un barco. No sirve para vivir en ella, pero sí como despensa o como bodega para vino.
Algunos elementos de estas casas son muy particulares, como por ejemplo el sistema de almacenamiento. Pocos muebles se apoyan sobre patas, por ejemplo, la cama. Es la típica cama de barco que es parte de la estructura del barco. Bien, aquí es igual y se aprovecha el interior de la cama para almacenar la ropa blanca, toallas, etc. Igual con la cocina, el comedor o el baño.
Las casas están conectadas entre sí por un muelle de madera flotante (docks), al igual que si fuera un muelle normal y corriente para barcos. Todo el conjunto se conecta a tierra, donde la gente tiene el buzón de correos y el coche aparcado para ir a la ciudad. Cada muelle es distinto y configura su propia comunidad privada de propietarios, por lo que el acceso público está prohibido. Sin embargo se puede curiosear por los alrededores y tomar algunas fotos como las que he hecho esta semana y comparto al final del artículo.
En contra de lo que pudiera parecer, aunque son flotantes, es decir, no están ancladas al lecho del lago con postes como las venecianas o las de Amsterdam, no se mueven como un barco. También es cierto que hay limitaciones muy estrictas sobre la velocidad de los barcos alrededor de estas viviendas. Lo mejor, para curiosear, es acercarse en kayak desde el propio lago. Hay rutas guiadas que se pueden contratar en algunas de las instalaciones que hay en Lake Union, como Aquaverde de las que hablamos en su día.






Y estas tienen que pagar el anclaje y todo ese rollo como si fueran barcos? Por lo que se las de SF tienen que pagar 1000 dólares mensuales por estar allí “ancladas”. Molan, pero me parece para gente excéntrica y con pasta
No no, estas son casas normales y corrientes que pagan sus impuestos como cualquier casa. Lo único es que están sujetas a una inspección complementaria relativa a inundaciones y flotabilidad, como los barcos.
Valen mucha pasta, pero es porque no se vende casi ninguna. Normalmente la gente se la pasa entre familiares y muchos son gente normal y corriente que vive “donde el abuelo”.
¿Y qué sucede que su construcción “de novo” está muy restringida o prohibida? Porque si hay demanda no entiendo cómo no han surgido constructores avispados que exploten este campo.
Claro, no se pueden hacer nuevas más que reformar las que hay porque están protegidas.
De hecho el ayuntamiento intentó cargárselas hace años, pero hubo un movimiento proteccionista al estilo local (manifestaciones, sentadas, etc) para que no las quitaran porque forma parte ya de la ciudad.
Aquí siempre están igual. De hecho hace años se quisieron cargar la casa más antigua de Seattle, una vivienda de madera que había en el centro para poder construir allí. Afortunadamente se constituyó una fundación para protegerla y consiguieron quedársela a cambio de llevársela de allí a otro lugar. Hoy día es la sede de una firma de abogados de Capitol Hill. Hablaré de ella algún día. Se llama the Ward House.
Yo las he visto en el programa de television House Hunters de HGTV y no tienen un precio prohibitivo, considerando el mercado de Seattle, pero supongo que luego seran mas caras para mantener.
De todas formas tiene que ser estupendo eso de vivir en una casa flotante… yo ha lo hice cuando hice la mili en la Armada, je,je.
Me imagino que tener póliza ‘tsunami’ es estándar en el vecindario hoy día, no?
[...] Muy cerca de la gran capital Washington y mirando desde la cercana orilla la canadiense Victoria, Seattle posee el encanto de la gran ciudad, con tientes [...]
[...] close to the big one cardinal Washington and looking from the near shore at the Canadian Victory, Seattle possesses the delight of the big city, with tientes different. Undoubtedly excellent tourist place [...]