Descubrir a Lovecraft en Seattle
La semana pasada, un fiel lector de la Ciénaga, nitroglicerino, me avisó de que estrenaban en Seattle una obra de teatro inspirada en una novela de H.P. Lovecraft. La verdad es que nunca había leído nada de este autor, probablemente porque de niño tenía un amigo del colegio que era un poco cabroncete y era aficionado a este hombre. Así que parece ser que asocié uno con otro y pasaron los dos al baúl del olvido.
Pero hice caso a nitroglicerino. Localicé en la web el teatro donde iba a ser la representación y me di cuenta que, en realidad, era una adaptación teatral de la novela The Case of Charles Dexter Ward. Para comprar entradas, lo gracioso es que tienes que llamar a un teléfono y le dices a un contestador automático para cuándo y para cuántos necesitas entradas. Si hay algún problema, ellos te aseguran que te llamarán.
El caso es que nadie me llamó, por lo que supuse que o no había ningún problema, o no habían escuchado el mensaje o sencillamente no me habían entendido y habrían ignorado mi solicitud. Aún así, a las 7,30 del sábado D.M. estaba con mi mujer en el 2222 de la 2nd Ave de Seattle. Me pasé varias veces el número de la calle sin verlo, probablemente porque estaba buscando la entrada de un teatro. Pero no. El 2222 de la 2nd Ave de Seattle es un portal de aluminio pequeño, regularmente iluminado, por el cual no entran dos personas a la vez y que dejaba vislumbrar unas estrechas y empinadas escaleras que subían rápidamente a la primera planta. Abrí la puerta y subí lentamente los peldaños pensando que la función de Lovecraft ya había empezado para mí.
La primera planta (y última) de aquel edificio era compartida por dos compañías de teatro, obviamente no de primera categoría, pero que no apuntaban malas maneras. Había mucha información sobre próximas obras a estrenar, de todo tipo no sólo de teatro, sino cualquier tipo de expresión artística relacionada con el arte dramático. Nos recibió un joven que andaba por allí y que aglutinaba todas las características de lo que yo llamo “perfil seattlelita”, es decir, persona con una tremenda y desenfadada amabilidad, vestimenta totalmente casual mezcla entre grunge y deportiva, y un aparellaje decorativo que incluyen pendientes, aretes, tatuajes y/o pelo largo.
Le pedí un par de entradas dándole mi nombre y me dijo que me recordaba, supuse que por mi acento… Luego me di cuenta que posiblemente porque éramos los únicos extranjeros que andábamos por allí. Y aquello me gustó, porque era una pista para comprobar que estaba descubriendo un lugar “local”. El teatro era pequeño, se notaba cuidado con esmero y cariño, ofrecía un aforo muy limitado. También disponía de un pequeño y económico bar atendido por otro colega con perfil seattlelita y que deduje que estaba más para dar un servicio que para sacar beneficio. Una música tétrica envolvía el ambiente y recibía a los espectadores. Estos, también de perfil seattlelita en su mayoría, se me revelaron como habituales del lugar y de este tipo de representaciones. Me sentí cómodo a la vez que expectante. La tarde prometía.
La obra y la representación, de miedo
Al parecer, H.P. Lovecraft escribía relatos cortos y esta es la que se considera su única novela. El argumento lo podéis consultar en el enlace de abajo, pero básicamente consiste en el caso de Charles Dexter Ward, quien tras una investigación sobre su pasado familiar va enloqueciendo progresivamente. Aunque es ayudado por un médico amigo de la familia, el doctor Willet, Charles se va transformando físicamente en algo inimaginable. Una historia de terror, vaya. Pero de las buenas. Sin cabezas cortadas (bueno, al menos no muchas), ni vampiros (o al menos no muchos) ni zombis (de esos hubieron pocos).
Para aquellos que han leído la novela y quieren saber cómo es la adaptación teatral que han realizado Dustin Engstrom y Ron Sandahl, les descubro lo siguiente: la representación comienza con el doctor Willet quien está rindiendo cuentas a sus superiores del hospital sobre el caso de su paciente Charles. Les va contando cómo surgieron los primeros problemas con Charles, el inicio de su locura y su activa participación en la historia. También hay un personaje auxiliar que los guionistas han incorporado a la obra y que no aparece en la versión original: se trata de Jen, una prima de Charles y que será la que escuche de la mano de Charles sus largas y precisas investigaciones sobre su pasado familiar y también la que colaborará con el doctor Willet en la resolución del caso.
Para hacer una buena crítica de la representación es menester que yo conozca bien a Lovecraft y su obra. Lo cual no es el caso. Pero lo que sí puedo decir es que tres grandes actores se comieron un teatro anoche. Tres grandes actores en un teatro semiescondido con unos espectadores de a $15 la entrada.
Gracias a ellos y a un escenario de15 metros cuadrados pude vibrar de emoción y sentir miedo. Me dejé llevar al mundo de fantasía de Lovecraft de la mano de tres profesionales y pude comprobar por qué es tan leído y admirado: por su capacidad de narrar historias de terror con su barroco lenguaje, por crear la ilusión de que la fantasía se haga posible para ti, por explorar las oscuras cavernas que constituyen el laberinto de la mente humana.
Si tienes tiempo y puedes acercarte a esta premier mundial, no te la pierdas. Toma nota:
Madness Out of Time, The Case of Charles Dexter Ward
Open Circle Theater, 2222 2nd Ave de Seattle, WA 98121. Tf (206) 382-4250
Del 9 de octubre al 14 de noviembre de 2009. De jueves a sábado, a las 7:30pm y el domingo a las 4pm. Entrada $15 (los jueves, el precio es Pay-What-You-Can)
Director. Gary Zinter
Actores: Elizabeth Adkisson (Jen), Brandon Jepson (Charles Dexter) y Lantz Wagner (Dr. Willett)
Enlaces de interés
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Open Circle Theater de Seattle
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Leer el argumento de la novela, en Wikipedia
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Leer la novela entera en español (pdf)







No sólo me alegra que te haya gustado la obra, que ya es mucho. Lo que más me gusta es que quizá con ella te pique la curiosidad y leas algo de este genial autor que poco a poco va siendo más conocido. De hecho, Guillermo del Toro ya tiene un guión escrito por él para dirigirlo tras “El Hobbit”. Será de “En las Montañas de la Locura”, la otra novela corta de Lovecraft, así que la expectación es máxima.
Me he imaginado toda la escena como si tuviera tus ojos y estoy seguro de que yo al principio habría pensado “en qué líos me meto, quién me mandaría a mí”. Qué bien que al final salieras contento.
Si no te importa quizá traduzca tu review para el grupo de Lovecraft que me avisó :)
Un abrazo
Claro que me ha picado la curiosidad y está en la lista de próximas lecturas. Muchas gracias por tu aviso y por supuesto que tienes permiso para dar a conocer la review y traducirla y lo que te dé la gana :-)
siempre me ha gustado esos teatrillos alternativos, por lo que cuentas tiene muy buena pinta, me alegro que hayas disfrutao de la experiencia, yo me lo habria pasao pipa.
Un abrazo
!Lovecraft! uuuumm !ahora que os viene Halloween…eso si que es terror de verdad.
Lovecraft, sí. Mola.
Lo del teatro-apartamento me ha recordado a un capítulo de “How I Met Your Mother” que os recomiendo ver, en el que se habla del off-off-Broadway. Muy gracioso.
Por cierto (y perdona por la crítica), pero es “hubo” y no “hubieron”.
18, lo estoy leyendo el 18…y la obra acabó el 14…a mi que me encanta el loco de Lovecraft
Pero lección aprendida, ya me he suscrito al RSS, para que no me vuelva a pasar si dejo de leer tu blog un mes…
¡Me está bien empleado por dedicarle más tiempo a facebook que a los blogs!
Cagonlaleche!!! han ido un montón de amigos y les ha encantado. Para la próxima!
No me puedo quejar, tu blog me ha descubierto más de una cosa de Seattle, comenzando por il Pagliacci hace ya tiempo, (por no hablar del ahorro de dolores de cabeza gracias a la guía para vivir en EEUU…)
Habrá que estar más atento, je je.