Domingo entre tulipanes
Cientos de miles de tulipanes se extienden ante nuestros ojos. Rojos, amarillos, anaranjados, púrpuras, mezclados, de todos los colores. Y miles de personas se concentran todos los años, sobre estas fechas, para contemplar el maravilloso espectáculo de la floración de los tulipanes.
Estamos en el condado de Skagit, al noroeste del Estado de Washington, a unas 60 millas al norte de Seattle. Probablemente la mayor concentración de cultivos de tulipanes de todos los EEUU. Todos los años se celebra en abril The Tulip Festival, que no es ningún espectáculo circense sino la apertura al público de las granjas de tulipanes para que pueda visitarla y recrearse con la serenidad y belleza que transmiten estas flores.
Pasamos la soleada mañana del domingo allí, donde hicimos un poco el tonto entre los tulipanes. Pero como fuimos temprano para no encontrarnos con mucha gente, pronto nos apareció el hambre, así que decidimos explorar la zona a ver qué encontrábamos.
Así recalamos en un precioso pueblo patrimonio histórico, La Conner, que está situado junto a la desembocadura del río Swinomish, que toma su nombre de la tribu india que habitaba (y habita) estas tierras.
Tras dar buena cuenta de las delicias culinarias que el mar proporciona al ser humano, y pasear por el pueblo, que se descubrió como un auténtico mercado de antigüedades del Far West, decidimos seguir la exploración buscando más sorpresas. De este modo llegamos a Anacortés, simpática reminiscencia española de tiempos de la exploración de estas tierras por compatriotas allá por el siglo XVI. Se conoce que no lo debieron de ver interesante: sólo había indios, castores y árboles.
Desde Anacortés hay un ferry que te lleva a varios puntos de las Isla de Vancouver y de San Juan, magnífico observatorio de ballenas y orcas, entre otras maravillas para los amantes de la naturaleza.





