Donde los hombres somos más hombres
Una de las situaciones en la que los hombres somos más hombres es cuando nos encontramos en el baño. Los baños de hombres tienen ese maravilloso invento que repugna a las mujeres y que es el urinario vertical.
Recuerdo que en España el baño era un lugar de encuentro y tertulia. Estabas en tus quehaceres mingitorios, apuntando a imaginarios marcianos cuando aparecía el compañero de turno a hacer lo propio.
- ¿Qué tal?
- Bien,… ahora mejor jajaja…
- Jajaja – replica el otro produciéndose en ese momento una mágica hermandad.
Incluso tu jefe pierde ese halo de superioridad ante el urinario y solo la vuelve a ganar cuando te lo vuelves a encontrar en el lavabo y le cedes el sitio al D. Agustín de turno para que se lave las manos, momento que aprovechas para intimar con el y sacarle alguna información de "petit comiteé" sobre el proyecto en curso o las decisiones ejecutivas.
En EEUU me he encontrado con que, si bien los hombres proceden a evacuar por el mismo sitio que en mi terruño y el escenario es similar, el guión cambia notablemente. La diferencia más notable es que el silencio es el rey de la escena; no hay conversación, no hay miraditas, ni sonrisitas, ni comunicaciones subliminales. Cada uno a lo suyo, e invirtiendo el tiempo necesario. Puedes haber acabado una reunión de una hora y media con un tipo, irte al baño al finalizar la misma y volver a encontrártelo allí. Da igual que hayas estado riendo, discutiendo, compartiendo diferentes cosas con él, que frente a la pared del urinario no conocemos a nadie ni hay espacio para otra cosa que no sea cumplir la función para la cual aquel espacio ha sido concebido: hacer pis y vuelta al curro.








Que bueno Mariano! quizá allí los niños no jueguen a ver quien hace la meadita más larga como se hace, o mejor dicho, se hacía en España. Quizá sea por eso que el espacio de la micción se haga más recogido, aquí los muchachotes os enseñábais la pilila como algo muy natural y allí lo del cuerpo es un tema “tabú” aunque se jacten de ser muy liberales.
…Ah y óyeme, a mi no me ha resultado nunca repugnante, al contrario, ¡ojala las mujeres tuviéramos algo parecido ! imagínate en circunstancias tales como las salidas de cines y teatros donde las colas para el acceso superan los límites de la paciencia, sobre todo si ya te estuviste aguantando durante la representación y luego todo “quisque” abre el grifito para la operación limpieza de manos posterior.besos achuchaos.
Bueno yo voy a ser la nota discordante en tu terruno, no me gusta que me hablen ni hablar cuando estoy respondiendo al llamado del campo, no me concento y se me cota el plan. Algo que agradecia bastante en Canada
Otra diferencia cultural, no estamos en Europa, y en USA es muy mal visto estar de sonrisitas… en el bano de hombres, justo cuando se esta en esa labor.
Nunca había pensado en si los hombres hablaríais en plena faena. Será porque soy mujer y me falta costumbre, porque no consigo verme sacándome el asunto y poniéndome a ello delante de una persona con la que acabo de tener una reunión de trabajo, y mucho menos rajar durante el acto, qué violento. Muchas mujeres se hablan desde sus compartimentos (yo tampoco lo practico), pero al menos no se están viendo el juju mientras hablan.
PD: He miccionado en un mingitorio masculino. Que nadie pregunte cómo me las apañé; dejémoslo en “cuando la necesidad aprieta…”
Ha ha, como aciertas, Mariano! En EE.UU. es un reto no solo la visita al baño de la empresa o el de las afueras en el publico- pero el ‘protocolo’ que se demanda en estas.
Para que practiquéis de esa ‘destreza’:
http://www.tubegame.com/the_urinal_game.html
Pero vamos aver, que te crees que es USA? Un pais hecho a base de inmigracion. No estamos hablando de que todos los hombres de los states esten hechos de la misma pasta. El colegeo de ciertos grupos etnicos solo lo concoen los integrantes de el.
A ver si por solo haberte ido a currar a USA y respirar el aire de alli, te van a cambiar los genes.
La entrada esta un poco cogida con pinzas
¡Relájate, criatura de Dios! Anda, tómate una tila y vete preparando las cosas que empieza la vuelta al cole.
[...] Very interesting this public building and the rituals and conversations happening in different cultures when using it. If you are curious about don´t miss this great analysis by my friend Mariano Lozano [...]