Pues sí, soy una recién llegada a La Charca y también al otro lado del charco, y en el tiempo que llevo aquí ya he tenido tiempo de reflexionar sobre varias pardilladas en las que es fácil caer, a pesar de todos los avisos, las búsquedas minuciosas, la saturación de información y todo eso que los emigrantes prudentes solemos hacer antes de llegar y durante nuestra estancia en un país distinto. No son "sorpresas" como dicen en otro hilo, son pardilladas de gordo, cosas en las que caes sin remedio. Empiezo una lista de nuestras pardilladas en los Estados Unidos:
- Dar por hecho que las habitaciones tienen luz en el techo al buscar piso. ¡Ay! Tendría que haber estado avisada, porque ya conocía otros casos y porque ya lo había visto con mis ojitos en Alemania, pero no escarmenté. Estamos viviendo en una casita adosada con mil enchufes en las habitaciones, pero sin luz en el techo. Hay interruptores de la luz, pero en el techo está... vacío. Ni un cable, ni un agujero, nada de nada, no hay para poner una lámpara. Se ve que por aquí es lo común no tener luz en el techo en el cuarto, a juzgar por la confirmación de algunas personas y por las caras extrañadas que no entienden a qué me refiero con "luz en el techo" de otras. Imaginaos el palo cuando ya os habéis mudado y vais a encender la luz del cuarto... y entonces veis que no hay tal luz. Hay que comprar lamparitas, qué remedio.
- Comprar algunas cosas básicas del hogar en tiendas tipo Kmart o similares. Sí, cuando llegas te ves con necesidad de comprar un montón de cosas para la casa, además del considerable desembolso que supone la mudanza y el establecimiento en sí. Y hay cosas que tienes que comprar en Kmart, Target, Bed&Bath o donde sea, ¡pero no todas! Afortunadamente, las tiendas de "todo a un dólar" existen igual que las de todo a una libra o todo a un euro en Europa, y son la salvación para ese montón de nimiedades que en toda casa hacen falta en algún momento: un colador pequeño, unos trapos cutres para limpiar el desastre de la mudanza, el cajón de plástico para los cubiertos... ya sabéis. Hay que echar un ojo en las zonas comerciales, porque en muchas suele haber tiendas de un dólar, y son un alivio económico inmenso para el recién llegado. Imaginaos mi rabia al descubrir una de esas tiendas cerca de casa, cuando ya me había gastado más de cien dólares en pequeñas cosas necesarias... que me podrían haber salido por 20 de haber sabido que había tiendas de ese tipo.
- Pensar "ya me haré la tarjeta del súper otro día". Yo soy fan de decir "ya me la haré otro día, gracias" cuando me estoy yendo del supermercado, porque lo que quiero es precisamente irme ya... Error. Es algo que hay que hacerse lo antes posible, y de cuantos más, mejor. ¡Todo lo que Mariano dice de los cupones, de los descuentos y demás es poco! En cada compra, a veces tan pequeña como diez o doce dólares, te ahorras dos o tres dólares por tener la tarjetita dichosa, porque los precios que ponen son esos precios... ¡si tienes la tarjetita! Ejemplo: el otro día me compré una caja de galletas marcada a 2.50 y en la caja tuve que pagar 3.99 por no tener la tarjeta de ese sitio todavía. Mi cara fue un poema.
- Pensar que el tío o la tía de la ventanilla va a escribir tu nombre correctamente porque lo está copiando de tu visado y le estás diciendo, en modo cansino, que tiene que poner los dos apellidos o los veinte que tengas. Error. Presiona para que te pongan siempre todos los nombres, pide que te deletreen lo que han escrito en su pantalla del ordenador y mira con atención si te dan algún resguardo para ver que han escrito tu nombre correctamente, porque de verdad que es una pesadilla. Nuestro apardillamiento ha sido tal que nos pusieron mal los nombres en nada menos que cuatro sitios diferentes (banco, Seguridad Social, cable y electricidad), a pesar de las muchas veces que dijimos que escribieran toooodo lo que ponía en el visado.
- Continuar conduciendo en espera de encontrarse uno con una rotonda o u desvío señalizado donde cambiar de dirección en una carretera. ¡¡¡ERROR GORDO!!! No hay desvíos señalizados como cambio de dirección, no hay raquetas y no hay rotondas. En el Estado de Nueva York, al menos, no hay rotondas, aunque según dice el Driver's Manual están intentando implementarlas. Puedes estar conduciendo cien millas por carretera sin encontrar una mísera señal que te indique un cambio de dirección, pero don't panic: aquí, si el tráfico lo permite, haces un U-turn y listos. Lo malo es cuando el tráfico no lo permite, porque literalmente puedes terminar en Canadá sin haberte encontrado la oportunidad de darte la vuelta para rectificar tu error. Mejor ir despacito para no saltarte tu salida, porque si te la saltas... no se sabe cuándo podrás darte la vuelta.
-Esperar que la comida sea como en Europa si te la cocinas tú. Yo estoy traumatizada, lo reconozco, y a pesar de que estoy encantada con las frutas, verduras y pescados... echo de menos los supermercados ingleses una cosa mala. No por eso tan trillado de "es que no encuentro X tan bueno que hay en España". De verdad, no es eso. Es que TODO sabe muy distinto a como sabe en Europa,
muy, muy distinto. No es que no haya tal o cual producto, es que los productos normales, los "básicos" para hacerte tú la comida que sea y que hay en todas partes saben muy, muy, muy diferente. Hoy he comido curry hecho con Patak's, una marca que compraba en el Reino Unido. El bote es
el mismo que allí, pero la textura, el olor y el sabor no tienen absolutamente nada que ver. Ya estoy investigando opciones para hacerme mi propio pan de molde.
ETA: ¿Alguien se anima a contar más pardilladas? ¿Soy la única pardilla xD?