Por qué la bota de vino va a triunfar en USA
En este último viaje navideño a España me han regalado una bota. No una bota de montaña o para jugar al fútbol, sino una bota de las de verdad. Una bota castiza. Una bota de pez para el vino hecha en la tradicional botería de Jesús Blasco de Sigüenza. Una bota de las de “¡pásala!”.
La verdad es que me la regalaron el año pasado pero entre los mareos del champán y las prisas haciendo el equipaje para seguir sumando millas en este cuerpo serrano, la bota se quedó durmiendo el sueño de los justos sobre una mesilla de noche.
La bota ya ha conquistado América. Bueno, aún no. Pero ya pasó Inmigración sin problemas, probablemente porque no cualificaba como “animal muerto”.
Aunque aquí en USA no tienen pajolera idea de lo que un pellejo de vino es ni lo que es venderlo a granel para llenar la doméstica garrafilla, tengo grandes proyectos para mi bota. Uno de ellos es el de servir de “casco” para el vino que uno lleva a las fiestas. Se da el caso de que cuando te invitan a un sarao y llevas vino para compartir, en particular si el caldo es de calidad, este suele quedar en oscuros y escondidos rincones esperando el fin del acontecimiento para engrosar la bodega de dueño de la casa. Con la bota esto es más difícil, ya que si bien el vino es para compartir no así el “casco” que no se atreverán a esconderlo. Por otra parte, no veo a un americano (y mucho menos a una americana) estrujando el pellejo cual ubre de vaca para extraer el líquido elemento y depositarlo en vete a saber tú qué envase de plástico.
Pero el principal proyecto que tengo para mi bota es el de ser protagonista en las barbacoas del Nuevo Mundo. Esas barbacoas de tanta cháchara, siempre con niños dando el coñazo alrededor necesita una buena bota que alegre el evento.
Ventajas:
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Estimulas el interés por lo etnográfico, lo racial. Si además estás en Seattle te preguntarán dónde está el botón de encenderlo.
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Creas comunidad, se establece un elemento común que es saber por dónde anda la bota para encontrar un entretenimiento entre tanta cháchara.
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Cuando acaba la fiesta te llevas la bota (y el vino sobrante)
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Puedes echar cualquier vino peleón en la bota, nadie notará la diferencia.
Inconvenientes:
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Algunos pensarán que es una fuente de infecciones ya que los virus pueden traspasarse de la boca a la bota haciendo un triple salto mortal por el chorrillo.
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Puede acabar sirviendo de pelota entre los infantes que se la acabarán pasando de unos a otros, lo cual requiere una vigilancia extra.
¡Qué contento estoy con mi bota! El año que viene me traigo un toro bravo para pasearlo por el parque.





Uys, por dios, qué recuerdos los de la bota… Mi abuelo materno siempre la tenía colgando de su silla a la hora de comer, y no le dieras vaso ni nada, que él con su bota se apañaba estupendamente. Yo con la bota no me saqué el máster, pero tengo auténticas matrículas de honor bebiendo coca-cola de mi porrón, o agua del botijo en el pueblo de mi abuela (en este caso la paterna). Lo del toro bravo no sé, pero lo del porrón o el botijo para el año que viene podías pensártelo…
Que jarta de reir con la entrada killo, me imagino a los de Seattle buscándole el botoncito a la bota jajajajaja!!!!.
Lo del toro no te lo aconsejo, lo dejaran pasar por aduanas??
Un saludo
Pero como me he reído hoy! ni te lo imaginas!!! Y please, necesito pruebas gráficas de los eventos a los que lleves tan preciado elemento, a la par que variopinto. Cuando lo saques quisiera ver por un agujerillo las caritas de tus nobles compartidores de ágape y como les enseñarás a maniobrar el artilugio peleón.
P.D: Para la próxima un porrón y le llenas de cava “español y catalán, por supuesto” que se vea como tira la tierra. Y les enseñas a beber de este y como se coge una menopea de las de cantar “Asturias patria querida!” DIGO!!! Besuchones españoles y achuchaos ;-D
JO…vaya. Como me adelanté y no leí antes los comentarios, lo del porrón ya te lo habían dejado…ves como no es mala idea, ahora a ver si en un mall te encuentras algún cava codorniú a buen precio, jajajajaja
Yo esto:
Algunos pensarán que es una fuente de infecciones ya que los virus pueden traspasarse de la boca a la bota haciendo un triple salto mortal por el chorrillo
lo veo más como ventaja que como inconveniente. Si nadie bebe, a más tocamos ;-)
Lo consideraremos un “beneficio colateral” :-D
Pues curiosamente mi esposa tiene una bota, desde antes de que nos casaramos. Creo que la usaba en los conciertos.
¿En los conciertos? ¿Para qué?
¿Has tratado de comprar alguna bebida en un concierto o en algun acontecimiento deportivo? Tiene precio de aeropuerto.
Sí, pero registran las mochilas. Por lo menos aquí; la última vez nos hicieron tirar a la papelera 34 dólares en viandas y bebida :-(
Pues para enseñar donde esta el botoncito Mariano…!!! Es que en los conciertos siempre hay muchos más parroquianos que en reuniones caseras para enseñarla, jajajajaja
“El año que viene me traigo un toro bravo para pasearlo por el parque.”
No sé Mariano- aquí en el US si se te escapa no indultan mucho…
http://bit.ly/xmsGls