USA… y disfruta – cómo emigrar a USA
Fri, 12/03/10 – 12:55 | 143 comentarios

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Rednecks musicales

Escrito por - Thursday, 23 December 20107 comentarios

79197383He hablado muchas veces sobre la tremenda relación que hay entre Seattle y la música. Desde que el padre de Jimmy Hendrix le comprara al zagal su primera guitarra por cinco dólares ya ha pasado tiempo y muchos han sido los que han venido a esta ciudad a inspirarse y triunfar, aunque sólo unos pocos han sido elegidos por la diosa Fortuna o por las malditas musas que, como se lamentaba Serrat,  seguían de vacaciones.

El caso es que ese amor de Seattle por la música no es algo que salga de las piedras o venga incorporado en los genes de estas nobles gentes, sino que es algo que se promueve a los chavales desde muy jóvenes. En los colegios, institutos y universidades se aprende a tocar instrumentos musicales, a hacer teatro e incluso pueden ser parte del plan de estudios algo a lo que ayuda sin duda el mal tiempo que hace en la calle y al carácter introvertido del personal. También es verdad que ayuda el hecho de que haya varias empresas con renombre (Boeing, Microsoft, Nintendo) subvencionando grupos musicales y actividades en los principales centros culturales. Ya me gustaría saber dónde acabaría todo ese amor sin la pasta de los mecenas.

El caso es que raro es el mes donde no tengo algún sarao musical ya sea en el McCaw Hall asistiendo a alguna ópera, en el Paramount Theatre en algún musical o en el Benaroya asistiendo a algún concierto de la Seattle Symphony Orchestra. Todo esto puede aparentar que hay un nivel musical tremendo, pero tengo mis dudas sobre ello.

La cultura musical clásica aquí  funciona por inducción. Es decir, lo que hay que hacer es imitar a nuestros ancestros europeos pero haciendo las cosas más y mejor. Y de vez en cuando surge alguna genialidad por equivocación, y le llaman grunge.

Así, en primer lugar, las representaciones clásicas americanas son… ¡a lo grande! Decorados espectaculares, cientos de personas por aquí y por allá, efectos especiales, iluminación estereostrobocópica (no sé lo que es, pero suena genial), etc. Bien es cierto que no es barato, pero también es cierto que el precio es menor en comparación con los mismos espectáculos que hay en España.

En segundo lugar, la experiencia de asistir a un concierto. Por ejemplo, eso de las representaciones de ópera a las 2 de la tarde es algo que no me cuadra mucho. Pero peor es ver a la gente vestida de noche para asistir a la representación de esa hora. Da la impresión de que hacen “lo que tienen que hacer”, pero desconocen los porqués de los códigos.

En tercer y último lugar, el toque “americano”. Aquí todo el mundo se muere por visitar Europa, por demostrarte que sus antepasados son europeos, por enseñarte sus fotos de París, pero por otro lado, se vanaglorian de tener su propio estilo y estar liberados de los corsés del Viejo Mundo. Por ejemplo, el refinamiento del concierto de Año Nuevo en Viena se interpreta como un corsé excesivo que recuerda a príncipes, princesas y castillos al estilo del capitán Von Trapp en “Sonrisas y lágrimas”. Lo cierto es que a ellos les gusta ese “refinamiento”, pero como en su vida lo tendrán, se escudan en que ellos son más… libres. Una clara muestra de lo que digo es que el pasado domingo, en plena representación del Mesías de Haendel en el Benaroya Hall, la gente se levantara en el segundo acto, justo cuando suena el famoso Aleluya y empieza a mover las cabecitas o a imitar al director de orquesta con los deditos e invisibles batutas. No sé para qué hacen esto, si la mayoría ni siquiera entiende los latinajos de la obra y además hay otros pasajes del Mesías igualmente magistrales. También se hace en otros sitios, algo que sigo sin comprender.

Y sin contar con los silbidos o los aplausos en medio de la obra tras completar el gorgorito de algún highlight operístico. ¿no se pueden esperar al final de la representación y soltar todo el amor por la música que llevan dentro?

Mi mujer, ante mi indignación corsetera europea, me intentó justificar que es que para ellos igual el Aleluya tiene un componente casi religioso y por eso se levantan. Si es que es más maja… El próximo día hablaré de los rednecks religiosos, que estas navidades estoy puesto.

Regalo navideño: Los tres tenores redneck, en directo (podéis empezar en el segundo 56´y ahorraros la charla en inglés):

Sobre el autor

Mariano Lozano ha escrito 876 artículos en este blog. Vive en Estados Unidos desde 2006. Desde entonces escribe sobre aquello que le habría gustado leer antes de cruzar el charco. Apasionado lector y viajero. #RaceWalker.

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Comentarios:

7 comentarios »

  • 1
    Miguel says:

    Yo suelo huir de los mega-macro conciertos de clásica y ópera ,ya que he comprobado con estos efectos suelen intentar tapar la falta de calidad musical y/o artística,ante un público en que por otro lado le suele colar.Pasa como en las películas ,en las que ,salvo honrosas escepciones,un gran despliegue de efectos especiales suele ir inversamente proporcional a la calidad de guión y actores.En cuanto a la motivación que se pillarón con el Aleluya del Mesías, es posible que confundieran a Haendel con algún compositor de gospel,género muy interesante,pero algo diferente a la clásica.
    Feliz navidad.

  • 2
    Polo-Go says:

    Ha ha! Me tronchas con la ironía de tu tercer punto, Mariano (lo del toque ‘americano’). Resulta que ese toque ‘es’ y no es- americano. Me explico:

    Levantarse al pleno “Aleluya” resulta provenir de raíz Albión (¡te imaginas!), cuando fue dicho que el regente Jorge II se levanto de igual manera durante el estreno de un concierto Handel en 1743 en Londres. Y esto, supuestamente a causa de una ‘inspiración’ espiritual (cual no es confirmado en ningún documento histórico). Ahora, Jorgito si era patrón de las artes y Handel su predilecto, así que quizás su afición lo llevo a una gradación total en ese momento, quien sabe.
    Pero como en casa del rey se hace uno súbdito, el teatro acogió su gesto inmediatamente y se levanto durante el suceso también. Y así se documenta desde los 1750′s esta practica turbia, que una vez hecho costumbre partió en nave hacia las colonias americanas…

    Sobre la practica en suelo americano, creo que Emilia acierta un poco. La influencia americana si conviene guiños religiosos, según se implica de los Luteranos, Mormones, y las otras casas de fe cuando incorporan a lo grande el gesto durante sus conciertos públicos y espectaculares. Pero de parte mía, sinceramente veo mas tu punto de vista: creo que ese lujo de ‘libertad’ americana (or American twist, como llamaría a lo que tu refieres) tiñe ese momento como equivalente al ’7th inning stretch’ para que el colectivo americano medio se lo trague mejor:

    http://bit.ly/dXgNI6

    ¡Así que hablando de rednecks, a ver si a la próxima sacas las pipas Gourmet y las lanzas estilo Aleluya por el teatro y empiezas otra costumbre! : )

    • 2.1

      Gracias por la aportación!! Mira, esto sí que es un descubrimiento y explica parcialmente la reacción del público.

      No descarto lo de las pipas el próximo día que será, por cierto, el Barbero de Sevilla el dia 22.

  • 3
    Joel says:

    No he ido aún a ningún concierto en Seattle, pero es algo que tengo pendiente. Y más después de ver el post. Jajaja. Que descojone. En serio se levantaron? Chico, ver para creer!!

  • 4
    CowboyZZ says:

    Yo me quedo con Ussia: la Opera no le gusta a casi nadie, pero no queda “culto” decirlo en publico.

    A mi no me gusta nada la opera, no me deja oir la musica y ademas hay que ponerse de tiros largos.

    • 4.1

      Hombre, a mi no me gusta toda la opera. Hay autores que me gustan más que otros y obras que me gustan más que otras. Y no siempre la misma obra se interpreta igual, depende también de los actores que intervienen. Y voy más allá, no siempre los mismos actores tienen las mismas representaciones, ya que a veces les salen todas las notas y otras veces son más conservadores y no arriesgan.

      Lo que sí tengo claro es que cuanto más voy, más la disfruto y más me gusta.

      Vestirse de “tiros largos” es opcional. Hay gente que parece un cuadro cortesano y otros, como algunos que conozco, que van que parece que acaban de llegar del campo :-D

      Creo que deberías quitarte esa imagen de la opera que tienes en la cabeza, me parece un poco demodé :-P

      • 4.1.1
        CowboyZZ says:

        No es prejuicio, es que es cierto, si dices que no te gusta la opera, que no has leido a Stig Larsson o como se escriba, o que Tarantino te parece un fantasma, la gente te mira raro… especialmente los colegas progres de mi esposa…

        Yo soy mas de rock, metal y blues, de Fauklner y el minimalismo americano y de Pajares y Esteso..

        Claro, que a mi tambien me gusta mucho provocarlos… je, je. :)

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