Reencontrarse con el pasado (II): viejos amigos y la administración pública
En el lado amable de la balanza de mi viaje a Madrid me he encontrado con viejos amigos, aunque no he podido ver a todos los que quería: ni viejos, ni nuevos. Desgraciadamente me he quedado con muchas ganas de conocer a muchos nuevos amigos, virtuales todos ellos gracias a este blog. Prometo hacer un mayor esfuerzo para visitarles en la próxima ocasión si para entonces aún no me han mandado al cajón de los recuerdos o peor aún, ¡me han borrado de su Facebook!
El asunto del reencuentro con viejos amigos es que, en la mayor parte de los casos, la cosa no ha ido a más con ellos desde que abandoné Madrid. Con la mayoría he mantenido más o menos relación desde que estoy fuera de España, pero con otros, no. Sobre todo, con los amigos que surgen del entorno laboral, donde en la mayor parte de ellos la amistad tiene una relación directamente proporcional con el beneficio profesional. A menor beneficio, menor relación. A nulo beneficio, te responde el buzón de voz. Con eso ya cuenta uno, y es ley de vida que asumo como algo natural, sin acritud.
Durante mi vida, el círculo de amigos ha ido cambiando de protagonistas en función de mi geolocalización. Soy bastante mal mantenedor de amigos en la distancia y, si bien soy capaz de reencontrarme con viejas amistades con la misma pasión que hace años, reconozco que soy vago para coger el teléfono o mandar tarjetas de Navidad. Algunos de ellos gestionan bien ese carácter mío, lo cual agradezco pues demuestran que su amistad es verdadera y permanente como la que yo ofrezco, una amistad sin ataduras pero sincera. Otros, tachan mi pereza como un desagravio personal incluso en términos de traición en tanto que mi cambio de status, según estos viejas amistades, ha significado un desprecio hacia ellos. Gracias a Facebook estoy recuperando el contacto con muchos viejos amigos, lo cual me alegra un montón.
Mi amiga, la administración pública
La anécdota del viaje la marcó la administración pública. Esto es porque uno de los papeleos previstos era la renovación del documento nacional de identidad más conocido por deneí. Lo quería renovar más por cariño que por necesidad, ya que con el pasaporte me basta y me vale y para identificarme en España cuando uso las tarjetas de crédito me sirve el driver´s license americano. Todavía no sé si es porque me vale el DL o porque como ven “Washington" sobreimpreso en él creen que debo ser diplomático o algo así…
El caso es que como mi hotel estaba muy cerca de la comisaría de Santa Engracia, me acerqué por ella para preguntar si había algún modo de hacer el papeleo sin cita previa, ya que no pude cerrarla antes de ir a Madrid. Fue el martes 23 de noviembre a eso de las 11 de la mañana. Entré en la comisaría y me acerqué al mostrador de información. Allí no había nadie atendiendo aunque supuse que la propietaria del mostrador era una señora de paisano que daba órdenes a una ciudadana que intentaba manipular una especie de kiosko electrónico. Mientras esperaba que la señora regresara, se dirigió hacia mi un tipo con cara de detective de policía que rondaba la cuarentena de edad y que estaba cansinamente apoyado en dicho mostrador como si fuera la barra del bar. La cosa sucedió así:
- ¿Para renovar el DNI? – me preguntó directamente girando sólo su cabeza como si me conociera de toda la vida y me preguntara qué tal tiempo estaba haciendo en la calle.
- Sí, pero quería…
- ¿Tiene cita previa? – me interrumpió sin más.
- No, no tengo cita previa, pero…
- Pues tiene que pedir cita previa, si no no se lo puede renovar – me volvió a interrumpir el tipo y volvió el gesto dirigiendo su atención hacia otro lugar indeterminado.
Su chulesca actitud que me dejó momentáneamente sin palabras, me recordó la novela que acababa de terminar y cuya crítica publiqué unos días antes. Aquellos tiempos de policías chulos, prepotentes, auténticos hijos de puta cuya única motivación era la de proyectar su frustración sobre algún gilipollas y molesto ciudadano. Auténticos vividores de la función pública que en el Día de la Madre andan jodidos por si alguien la reconoce, pero aún más en el Día del Padre porque desconocen a quién deben comprar el regalo.
- Verá, – hago un esfuerzo por mantenerme sereno – es que el problema es que vivo fuera de España y el teléfono 900 de las citas previas no me funcionaba y…
- Hágalo por la web, por la web puede pedir cita previa… – me vuelve a interrumpir el servidor al ciudadano.
- No he podido hacerlo por la web, señor – esta vez le interrumpo yo – porque me salían mensajes de que las comisarías estaban saturadas y no me daban la posibilidad de elegir cita para ningún día.
- Lo dudo – respondió secamente el servidor de la ley y el orden.
- Oiga, puede usted identificarse? – le pregunté al aprendiz de chuloputas.
- No tengo por qué hacerlo.
- Ya, pero no sé si es usted funcionario o no – le contesté.
- Lo soy y punto, así que tranquilo – me aclaró.
- Pues es usted muy poco amable.
- Y usted – me respondió.
Así que viendo que comenzaban a acercarse policías uniformados para interesarse por la conversación (a todo esto, la señora propietaria del mostrador seguía ocupada recorriendo las instalaciones y gritando a un par de usuarios) entendí que entre el corporativismo o la ayuda al ciudadano, siempre prevalecería lo primero. Así que me di media vuelta y me fui de la comisaría de Santa Engracia sin que me dieran solución al problema ni ninguna guía. Afortunadamente, en la comisaría de Almagro sí fueron bastante más amables y el policía uniformado que me atendió en la entrada sí tuvo tiempo de hacer su trabajo por el que le pagamos, me escuchó y me señaló que para estos casos atienden sin cita previa a partir de las 4 de la tarde pero no aseguran que puedan atender a todos los que vayan. Una respuesta aceptable.
El caso es que me he venido sin renovar el deneí. La verdad es que no lo necesito para nada así que invertí los 10,10 euros que cuesta renovarlo en refrescar el gaznate a la salud de los sufridos contribuyentes españoles y me alegré de contribuir cada vez menos en mantener la España 2.0
(Foto superior: Angeles Moya)
Próximo día, el último capítulo: la comida y paisajes urbanos.





Yo tuve el DNI seis años sin renovar, y finalmente la ultima vez que estuve en España lo renove, pero la verdad que para que mi padre lo tenga alli cuando va al banco con nuestra cuenta conjunta, porque la verdad que no sirve para nada fuera… y la sabana rosa, tampoco.
Si deprimente es comparar la administración española con la estadounidense, no te quiero yo contar si la comparas con la japonesa…
Cada día me da más la sensación de que vivimos en África !
Hombre Javi, yo no se tus experiencias con la administracion japonesa, pero te aseguro que por conocidos que han estado en Japon, este es uno de los paises del mundo mas dificil para emigrar y un sitio donde es imposible integrarse.
Ale, pues ya sabes que con meses de antelación, mis jóvenes chicos de pueblo podrán resolverte el caso sin poner malas caras (aquí el stress de la gente de Madrid, gracias a Dios!, aún no nos llegó)A si que, si vuelves y tienes de nuevo la intención, ponme un mensajito y lo intentaremos de nuevo, eso si con meses de antelación, ya sabéis.
Y ahora muchísimas gracias por incluirme en tu comentario esta vez y te extiendo a Marisa y Enrique que no dudo, también querrán hacerlo (Me encargaré de informarles para que ellos lo disfruten al igual que lo hicimos en vivo y directo)
De todas maneras ya veis el por qué de que seamos más los que, cada vez nos vayamos alejando de las grandes urbes como Madrid para alejar también las malas energías.
Besos españoles, madrileños y hoy muy,muy blanquitos!
CowboyZZ :D, ya no se lleva la sábana rosa: Ahora tenemos un carnet de conducir tamaño… DNI.
Mariano, el párrafo “Aquellos tiempos de policías chulos, prepotentes…” te ha quedado la mar de perezrevertesco. Al menos no acabaste en el calabozo por tu osadía.
Seguimos pendientes de tu serie de reencuentros (es verdad lo de los amigos, lo de la administración, y lo de ser borrado del Facebook como expresión máxima de la amistad inexistente).
Ya ves ,en nuestro pais no pasa el tiempo;es siempre la misma historia.Fue un tocayo tuyo el que escribiera hace casi 2 siglos aquello de “Vuelva usted mañana”.
Aqui en EEUU son mas amables porque son trabajadores “normales”. Si es cierto que gozan de un status un poco mas estable que el resto pero aqui si se les tiene que mandar a la calle se hace. En españa en cambio se perpetuan a sabiendas de que da igual lo que hagan seguiran ahi. Ya entrando en el tema de la policia local (sobretodo) y nacional no se que hemos hecho para que se haya llenado de CHUSMA. Hay poquiiiiitos que valgan la pena.
Si, hay cosas que nunca cambian. Ya pueden pasar años, pero a veces los tópicos se fundamentan en algo sólido y real.
¡¡ yo me apunto a lo de la próxima, ok?.
También tengo ganas de conoceros…..
Saludines..
Yo quiero dejar desde aquí una proposición a todos aquellos amigos de esta ciénaga y que deseen que nos conozcamos viéndonos las caras (como el modo tradicional) y es que, la próxima vez que el Boss venga de visita, nos reunamos todos y todas en un sitio en concreto y hagamos una reunión de monstruitos de pantano cienagoso en el que charlemos y pasemos un fabuloso día.
Me comprometo a buscar un local céntrico en Madrid donde podamos hacer la reunión dicharachera y constructiva y plasmar dicho evento para que nuestro Boss nos haga aparecer a todos y todas en esta nuestra auténtica aventura que empezó unos añitos atrás.
P.D: Con esto no quiero decir que los que andeis por diferentes lares no os apuntéis a este encuentro amistoso, no! cualquier amiguete que desee entonces acudir, no tendrá más que ponerse en contacto con nosotros y anunciárnoslo y será muy pero que muy bienvenido!
Que te parece Boss?
Ah, pues muy buena idea. La próxima vez que pise Madrid iré con un poco más de tiempo libre y así podemos organizar una quedada en el centro, claro que sí. A ver si es pronto!!
Bueno, pues en eso quedamos, desde luego, con anticipación para que el sitio sea fenomenal, o por lo menos se intente!
Yo he venido a hablar de la “administración pública” y si no se va a hablar de “administración pública” me largo, jajajaja !!!!
Dejando a un lado esta “Umbralada”, estoy de acuerdo !!!
Nos apuntamos (si tienen ustedes a bien) a una virtual quedada madrileña in the future.
Ya que Mariano nos esquiva yéndose a China (ya ves, ahí al lao!!) pues le pillaremos en plena Great Way (“Gran Vía” pa los q hablan el inglés peor que yo).
Es que tengo una agenda muy liada :-D