Relaciones personales en el país de acogida
Desde que estoy en USA he conocido mucha gente: a otros españoles, a norteamericanos originarios de Seattle o gente de otros lugares del país así como a otros extranjeros como yo procedentes de los cuatro puntos cardinales. Del mismo modo, he tenido diferentes experiencias con ellos en lo que a relaciones personales se refiere, algunas han sido mejores y otras peores.
No siempre existe una relación directa entre la calidad de esa relación y la nacionalidad de la otra persona, pero sí es cierto que suelen existir componentes comunes entre las relaciones que comparten nacionalidad, como por ejemplo, el tipo de citas (cine, cenas, reuniones en casa), la duración o la periodicidad de las mismas y los mayores o menores compromisos que se establecen. De hecho, cada cultura es distinta, las motivaciones de otros extranjeros para estar aquí también son distintas así como el background de cada persona o familia. En cualquier caso y como norma general, a la hora de establecer una relación más o menos permanente con alguien intento llevar la siguiente máxima: “no te hagas amigo aquí de alguien de quien no te harías amigo en España“.
Y lo sigo a rajatabla. De hecho, cuando vivía en España no establecí relaciones con otras personas por el mero hecho de compartir empresa, comunidad de propietarios o patria chica. Lo hacía si encontraba química, entendimiento y respeto a la privacidad. Considero que ese ha sido el éxito de mis limitadas pero duraderas relaciones personales. Y siempre lo he hecho así, pero normalmente mis motivaciones no son bien entendidas por algunos compatriotas quienes en el extranjero establecen relaciones apelando a la nacionalidad compartida. De hecho hasta el momento me ha dado buen resultado continuar con esa política, ya que me evita soportar aquí innecesarios corsés que, o me impedirían disfrutar en plenitud de la experiencia de la inmersión cultural, o bien disfrutar de unas relaciones fluidas y sin compromisos como las que tendría en España.
Sin embargo, uno de los grandes inconvenientes con los que me encuentro aquí es que las críticas a lo que haces son especialmente duras e incluso a veces hirientes si provienen de españoles de tu entorno, que no comparten ya no sólo lo que piensas, sino que encima lo publiques en tu blog. Incido en el hecho de que son cada vez más hirientes conforme vas cosechando mayores éxitos. Y eso, entre españoles, parece que sigue siendo inaceptable aún lejos de España. Aunque es cierto que hay muchas excepciones.
Si vives fuera de España, ¿cual ha sido tu experiencia con otros compatriotas? ¿Notas alguna diferencia entre tus relaciones según la nacionalidad de procedencia? ¿La envidia sigue siendo para ti el pecado nacional también fuera de nuestras fronteras?





“no te hagas amigo aquí de alguien de quien no te harías amigo en España“
Que gran verdad mi estimado Mariano! Ya en camino a cumplir los 4 años como inmigrante puedo afirmar que esa regla es una muy buena a seguir.
He notado que en muchos personajes se produce un complejo viraje mental junto con la migración. La consecución de logros medianamente interesantes en un tiempo menor en la tierra de acogida con respecto a como lo hubiera sido en la tierra natal hace que algunos personajes comiencen a pensar que definitivamente ellos estaban hechos para vivir en la tierra prometida y que durante 30 años estuvieron en el lugar equivocado. Así las cosas, la relación con sus pares del país de origen se complica y uno llega a encontrarse con tipos a los que conviene escaparles en tiempo record. Existen otras razones y cosas por las cuales detectarlos, pero esa es la que he visto con mayor frecuencia.
Con el tiempo, por suerte, he adquirido un olfato especial para detectarlos y mas temprano que tarde he logrado escapar de sus garras.
Finalmente, ya en la segunda mitad de mi vida, estoy prefiriendo tener cerca a núcleos más selectos y pequeños pero con los que tengo mucha más afinidad y química.
Abrazo!
Una muy marcada situación en México es los españoles que venimos a pie, sin nada, a buscarnos las lentejas, y los que vienen contratados con empresas multinacionales con unos sueldos altos, igualmente el problema se da con los hijos de españoles que tuvieron éxito que se consideran mas españoles que la puerta de alcalá y hablan con acento de cáceres a pesar de no poder ubicarlo en el mapa
Ese concepto se lo escuché decir una vez a una inmigrante en España, respecto a sus paisanos. “Si en mi país no sería amiga de ellos, el mero hecho de ser compatriotas, no es excusa para que lo sea aqui”.
Sin duda alguna es muy acertado, pero no solo en EEUU, sino en cualquier parte del mundo. Si no te van, no te van, ya sean compatriotas, compañeros de trabajo o vecinos.
Saludos, Mariano.
Ya lo he comentado alguna vez por aqui. En general te encuentras a gente española agradable cuando te vas fuera, pero por desgracia siempre te encuentras al tipico, tipica que solo va a aprovecharse de los demas con el rollo del paisanaje.
Ya contare experiencias de mis primeros tiempos en Nebraska, como al principio todo era buen rollito y al final, no acabamos demasiado bien.
Por supuesto es válido para cualquier país del mundo. Y a donde voy es al hecho de la emigración en sí, sin particularizarlo en los USA y ni siquiera en casos personales.
Pero veo que en todos los sitios es igual :-D
Ufff, a mi me ha pasado en Andorra, en Londres, en EEUU, y en todas partes…
Pero en el ultimo caso, lo que pasaba es que habia gente que decia, “yo voy a quedarme solo un año” y claro, durante ese tiempo eran tus “amigos” luego desaparecian. Y luego, lo dicho, gente que se aprovechaba de los compatriotas.
Mi segundo curso en Nebraska, deje de relacionarme con casi todos los españoles excepto con una pareja de Caceres que eran bastante majos. Al final me junte con americanos y mucho mejor.
Cuando vine a Texas, lo tenia claro, voy a hacer mi vida y me fue mucho mejor. En cambio los demas, empezaron a hacer manada y al final hubo problemas.
Estoy con vosotros. Al principio que arrimas a ellos por lo del idioma y pq piensas que nadie como ellos para entender por lo que pasa un/a emigrante, y cuando das confianza…pues eso. Lo que si que he notado ha sido mucha competencia y mucho aprovechamiento, cuando ya no tienes mas que ofrecer, no interesas. Aqui los que mas me han ayudado han sido los/as american@s. Pero la tierra tira, y alfinal, el humano siempre tropieza dos veces en la misma piedra
No he entendido bien el tema, pero entre el articulo y los comentarios doy pauta con un pensamiento:
Situaciones como estas pueden observarse como resultados por dos personas que se sienten ‘fuera de su elemento’ emocionalmente cuando se encuentran fuera de su país natal. Uno (o los dos) busca sub-conscientemente asemejarse con algo (o alguien) de su país natal que les haga sentir ‘a flote y seguro’ en su vida cotidiana- y durante el caso, bajan la guardia ‘interna’ que en otra situación les alertarían de una impresión mas clara de lo que se asociarían con o no (casi como ‘Fatal Attraction’, pero menos Hollywood y mas desagradable). Al fin, una de estas personas termina frustrada o por no sentir el ‘compañerismo’ o ver ayuda emocional, el otro no capta la vía fácil y se da cuenta del desacuerdo de pareja, y los dos terminan enconado al final.
Y esto lo pregunto en serio, por ver si hay relación al tema pasado de Mariano sobre las fases adoptantes (o como adaptarse) al nuevo país.
Lo de las fases, depende, no es lo mismo los que hemos emigrado sin intencion de volver a España (al menos, no volver a corto plazo), que las personas que salen fuera por periodos mas cortos y por tanto no tienen necesidad de integrarse en el nuevo pais.
Hay mucha gente que por el hecho de ser españoles, cree que tu eres el:
-amigo para salir al bar
-segurata (las chicas, cuando vamos de copas)
-mozo de almacen (para las mudanzas)
-taxista (para ir y venir del aeropuerto o para salidad de bares)
-casero (joer tio, he dejado el apartamento, me dejas un sofa)…
Mi segundo año en EEUU, pase de todos y me dedique a hacer amistades con americanos y me fue mejor. De hecho vi que mi primer año fui un turista en manada y el segundo, ya era un local.
Despues de mi primer año, cada vez que oigo la frase ¿a ti que mas te da?, me dan ganas de abofetear a alquien…. :(
Esa frase la decia un español que era el tio mas sanguijuela y jeta que he conocido en mi vida.
Yo vivo en España pero coincido con Mariano en una cosa: por el simple hecho de ser compañeros de trabajo o de curso o de actividad, no tengo porque ser amigo suyo. Respecto a los primeros, suelo dividirlos en dos casos: buenos o malos “compañeros de trabajo”, que no amigos. Mis amigos están en sitios de lo más variopinto y, no necesariamente, les tengo que ver todos los días.
En mi caso me apoyé en las experiencias de españoles que vivían en el extranjero (como Mariano y esta página en general) para facilitar el proceso de emigración y adaptación. Una vez en Irlanda no me fijo en la nacionalidad para entablar amistad. En nuestro caso proceden de tres entornos: colegio, universidad y apartamento. Tenemos buenas relaciones con personas de India, Japón, Irlanda (por supuesto) y sólo una española (que coincide su hija con el mío en el cole y el marido es irlandés).
Estoy de acuerdo con el artículo, es imposible querer tener amistad con ciertas personas sólo porque vienen del mismo país. Para que una relación funcione tiene que haber más en común, de lo contrario será un fracaso (incluyendo la posibilidad de que sólo sea promovida por el interés de una de las partes). Y lo raro y hasta gracioso es que otros españoles te critiquen por no “hacer piña” o ir en rebaño. La envidia es “mu” mala.
Sí.
Los Erasmus españoles aquí hacen piña, me invitaron a una fiesta “latina” con reggaeton y esas basuras y les dije algo así como
“Niños, yo no he venido a UK para escuchar reggaeton, y ustedes deberían hacer lo mismo”
No veas como me pusieron. No me junto con ellos desde el principio, pero ahora sí que ya sé que no vale la pena juntarte con alguien porque sea español.
Paradójicamente, en mi grupito de amigos tengo una persona con la que hablar Español, y es Colombiana :)
El emigrar conlleva muchas cosas y un de ellas es la tendencia a estar dentro del mismo clan o grupo,eso quizas en principio funcione,pero no es lo ideal,si tienes como meta crecer en un pais que no es el tuyo.
De todas maneras los Americanos tienne la idea ( algunos ) tambien, de clasificate: si eres latino tienes que bailar salsa o reggaeton,decir ” que pasa “,comer frijoles ( judias ) con arroz TODOS los dias,tortillas y burritos,vivir en MIAMI o los angeles y si no es asi,en el barrio latino,debes tener amigos UNICAMENTE latinos,debes gritar como loco para hacerte entender, y lo mas interesante: me han preguntado mas de una vez y tu pais ( tal.. ) en que parte de Mexico esta?…….pues para muchos todos los que estamos aqui somos una extencion de Mexico…..
Por algunos comentarios,he escuchado que algunos aqui, evitan tener amistades con extrangeros,pues ” no se sabe en que “negocios” anden o que clase de amistades tenga….
Asi, pues, aveces resulta una proesa, si ya tienes un amigo dentro del grupo llamado ” Americanos ” lo que te daria un mejor “good will “
Mariano,
estoy de acuerdo contigo, las amistadas no tienen nacionalidad, yo siempre decidí adaptarme en el entorno y no encajarme demasiado en grupos latinos o españoles sólo por compartir el mismo idioma u origen y me dio buen resultado, conocí amigos que perduran a pesar de la distancia. Algunos compatriotas no me lo perdonaron, claro.
Por cierto,hacía tiempo que no me pasaba por aquí (tengo poco tiempo libre) y tu página es excelente.
Un abrazo cairota
Hay españoles que llegan aquí sin saber ni una palabra de inglés, cargados de prejuicios y con la idea de volverse a España a la primera. Cierran los ojos a lo que les rodea y viven comparando…en España todo es mejor: a ésos, yo les remito a la Asociación de Amigos del País, para que bailen sevillanas hasta reventar.
Pero luego hay esos otros españoles que resultan ser un tesoro y de los que serías amigo aquí, o en las Chimbambas. Y quizás por el hecho de formar una amistad tan lejos de lo que nos es común, idealizamos un tanto la relación,no lo niego. Aunque no por ello deja de ser una gran amistad.
Yo creo que la amistad, cuando es buena, no tiene en cuenta el origen. Tengo la fortuna de tener amigos de diferentes nacionalidades, religiones, culturas y opiniones. Todos ellos, incluídos los españoles, me enriquecen, me divierten, me apoyan en los malos ratos y disfrutan conmigo en los buenos. Y espero que yo les proporcione lo mismo a ellos.
Ah, y Mariano, yo diría que la envidia es una pecado mundial, no nacional. Y si no, mira a tu alrededor.
Hola Mariano, aquí estoy intentando salir del ostracismo en el que he estado inbuido durante el último par de semanas!
Te pido perdón de antemano por lo extenso del comentario y por tocar los temas de otras entradas, pero me ha parecido mejor hacerlo así que ponerme a desperdigar comentarios por todos los lados.
First things first. Mariano, haces gala de una generosidad que dice mucho y bien de ti. La respuesta que le diste a aquella chiquilla que se venía para Estados Unidos es digna de elogio. Como decía algún comentario en el post, sin querer has escrito uno de los mejores resúmenes que que hacer antes y en los primeros momentos que uno emigra a un pais nuevo. Enhorabuena.
Enhorabuena también por la entrevista en la Radio Colombiana. Mira tu que al final igual acabas viviendo de esto! (no se si es tu intención pero oye, lo que está claro es que se te está dando muy bien)
Enhorabuena una vez más por la entrevista de Marcos. No se a los demás pero yo creo que se te va notando que ya van unas cuantas. A mi parecer esta última entrevista es la más redonda de las que has hecho hasta ahora. Marcos es un tío majísimo y espero poder verle si alguna vez me paso por Tampa la verdad. Yo personalmente le conocí a través de este blog (igual que a Javi por ejemplo) y eso es algo que quisiera agradecerte. Se que muchos pertenecéis a Spaniards, pero para mi este es el blog que hace de hub de todos los demás.
Y ya está bien de peloteo, que va a parecer que me pagas o algo (que si te han gustado los comentarios y quieres colaborar con mi bienestar económico no tienes más que decirlo y yo presta y gustosamente te daré el número de cuenta para hacer el ingreso je je)
Oye, que con lo que si que he visto que nos parecemos es con el tema de los deportes, la verdad es que a mi tampoco me gustan nada los deportes de equipo… y los otros tampoco. No en serio ahora, los únicos que me gustan son los de aventura, esos si que me tocan la fibra. Para mi no es ni una gente contra otra, ni la gente contra si misma como autosuperación personal. Es la gente y la naturaleza lo que de verdad me llega, desde los que se tiran con kayacs por cataratas hasta los que hacen montañismo, pasando por los cabras del ski o el snowboard freeride, salto base, escalada, todo eso me emociona y me engancha de mala manera.
Cambio de tercio. Con lo de las perlas de machine translation me partí de risa, los traductores automáticos son la bomba. Has leído el libro de “From lost to the River”? seguro que si, que tu eres un devorador de libros y este es demasiado anecdótico como para que se te haya pasado. Esta entrada me lo recordó mucho.
Poco después te hacías eco de lo del P-I. Eso si que me dio pena. Durante unos cuantos meses estuve subscrito a él y lo seguía en la web casi a diario, sobretodo por la columna de Wallace sobre Boeing. Ese día que cerró definitivamente lo seguí desde su web también y fue muy emotivo. Esta claro que los tiempos cambian y los periódicos tarde o temprano tendrán que adaptarse. Me pregunto que tal le irá ahora al Times sin la competencia del P-I y cómo le estará yendo a Gabi Campanario. Igual te podías poner en contacto una vez más con él para que nos lo contara desde aquí.
En fin, ahora si, me pongo con el tópico de la entrada: Estoy totalmente de acuerdo con la frase de “no te hagas amigo en el extranjero de quien no te harías amigo en España “. Gran verdad que sigo a rajatabla. Cuando llegué a Seattle la comunidad de Españoles era ya bastante grande. Todos trabajaban en Boeing y todos sin excepción parecían vivir el proceso como una especie de Erasmus. Estaban lejos de su entorno y se veían por lo tanto menos controlados y además con más dinero que nunca (debido a las dietas). Debe ser que a mi me pilló más viajado o más mayor y asentado que no compartí desde el primer momento su manera de vivir la experiencia americana. No entendía ni tanta fiesta, ni tanto “muchoamiguismo-colegacomotequiero-comositeconocieradetodalavida”.
Como resultado me encerré en mi mundo y decidí entablar tan sólo amistades con locales que surgieran naturalmente. Conocí a un chaval muy majo con el que entablé una relación de amistad de varios meses desgraciadamente marcada por la enfermedad. Una exposición a un tipo de mercurio muy tóxico durante sus estudios de la universidad y una automedicación peligrosísima derivó en la proliferación de varios tipos de cáncer a la vez. Suena a película pero es verdad. Mi amigo se marchó para cincinnati a seguir el tratamiento cerca de su familia (y las perspectivas eran muy malas, los doctores no supieron en ningún momento como atajar los diferentes canceres que padecía, tan sólo darle drogas y retardar el proceso) y me avergüenza reconocerlo pero con ello salió de mi vida. Ni siquiera se si está vivo y ya me da hasta miedo intentar contactar con él.
Esto a terminado como la canción triste de Hill Street!
En fin, un abrazo!
Uf, Sergio ya lo ha dicho todo (y muy bien dicho, sobretodo lo de las entrevistas, que cada vez te salen mejor).
Sólo añadir que estoy totalmente de acuerdo con la máxima, aunque también pienso que cada caso es un mundo y como decía alguien, a menudo las amistades no cuajan porque la gente se encuentra en diferentes fases de adaptación. Y que a mi parecer también influye el hecho de encontrarse en un país anglófono como los EUA o en otro con lengua que no se domina para nada, con alfabeto distinto, y en el que el proceso de adaptación resulta mucho más difícil.
Siempre que estoy con ¨amigos¨, aplico el dicho….¨no están todos los que son, ni son todos los que están.¨