USA… y disfruta – cómo emigrar a USA
Fri, 12/03/10 – 12:55 | 143 comentarios

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Savannah y Charleston: donde el sur se separa del norte

Escrito por - Tuesday, 7 September 20108 comentarios
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Escapada a Savannah

Parece que el mundo se va a acabar mañana porque siempre que tengo unos días de vacaciones aprovecho para hacer una escapada por este país. Desde hacía tiempo tenía idea de ir ampliando mis visitas hacia la costa Este, pero reconozco que 6-7 horas de viaje no son moco de pavo. En vez de Seattle tenía que haberme venido a un lugar algo más céntrico, caramba.

Tras el buen sabor de boca que me dejó la visita a Nueva Orleans, aumentó mi interés por el mundo de los negros, los tiempos de la esclavitud y la influencia de la cultura afroamericana y caribeña en la cultura americana hasta formar parte de ella. Ya sé que me queda mucho por aprender y visitar, pero en esta ocasión las ciudades elegidas han sido las que son consideradas quizás como las más bellas de todo Estados Unidos: Savannah y Charleston.

Ambas ciudades se encuentran muy cercanas entre sí, apenas 100 millas las separan, por lo que la estrategia ha sido establecerse en una de ellas –Savannah en este caso- y hacer las excursiones desde allí. He de reconocer que así como Savannah me ha decepcionado en cuanto que esperaba una ciudad algo más cuidada, Charleston le supera en este aspecto aunque no en señorío y en la belleza que tienen las ciudades con cierta decadencia.

Savannah

Lo que en tiempos fue la capital de Georgia, Savannah desprende ese aroma a magnolia y rosas secas propio de las casas de la altiva burguesía del sur. En cualquier esquina te pueden aparecen coroneles sudistas de formación británica y de su brazo colgada una bella dama ataviada con bonitos vestidos de encaje y corpiño ad hoc. Sirvientes, que no tanto esclavos, pululan por sótanos, caballerizas y mercados. Tratantes de algodón cierran sus negocios en el mercado de Factors Walk mientras barcos llenos de mercancías proceden de las plantaciones de río arriba con destino a los principales puertos del mundo.

Aún resuenan en sus fortalezas ecos de independencia de los ingleses primero y de los yankees después. Aún huele a la pólvora usada en los cañonazos contra los españoles o algún despistado pirata con base en las Bermudas (o en la corte de Inglaterra). Aún resuenan los cascos de los caballos contra el adoquinado en una atmósfera difícil de igualar por ninguna otra ciudad norteamericana que he conocido hasta la fecha. Savannah es una ciudad que invita a dejar el coche y perderse por sus acogedoras y relajantes plazas, visitar sus casas señoriales y estremecerse escuchando sus historias de fantasmas; alternar en su ambientado barrio del mercado o en River Street que sigue afortunadamente dominado por la atmósfera de tabernas de puerto y aún no ha sido tomado por las franquicias de la restauración.

Qué ver o hacer en Savannah

El turismo de masas se centra sobre todo en la arquitectura, las rutas de casas encantadas y la juerga nocturna (está permitido beber por la calle en vasos de plástico de una pinta). Creo que los únicos fantasmas que hay son los de los tours de fantasmas, pero esta industria es libre y las creencias de cada uno, también. Visité tres casas en el distrito histórico: la Andrew Low House Museum ($7 la entrada), la Sorrel Weed House ($10 la entrada) y la Owens-Thomas House ($15 la entrada).

DSCF9950La Andrew Low House Museum, una casa muy cuidada por parte de una fundación privada, nos muestra una vivienda amueblada de finales del XVIII que perteneció a la familia de Juliette Gordon Low, la fundadora de las Girls Scouts. Recomendable y por ese precio, es barata la visita. Tienes descuentos si visitas la casa natal de Juliette en la East Oglethorpe Avenue ya que pertenece a la misma fundación.

La Sorrel Weed House, un timo. Esta casa está vacía de muebles y no está restaurada. La compró un inversor a los dueños de la tienda que allí había para montar un Bed & Breakfast. Casualmente el inversor encontró una serie de documentos mientras hacía las obras de renovación, como el documento de rendición del general Lee entre otros. Un programa pagado en la HGTV nacional y un par de bulos sobre fantasmas y ya tenemos el negocio montado. Si te gusta que te cuenten historias de fantasmas mientras ves una pared, es cosa tuya. El miedo es libre :-D

La Owens-Thomas House, aún siendo la más cara es la que mejor representa la clase burguesa local. Perfectamente cuidada y restaurada con respeto, nos muestra cómo vivían los sirvientes y los señores de aquella época y nos acerca a aquel mundo de los recién llegados al nuevo mundo. Muy recomendable.

Como buena ciudad sureña que se precie, el número de iglesias por metro cuadrado es similar al de Starbucks en Seattle. Visité la catedral católica de St. John the Baptist, en East Harris Street, y me pareció una iglesia encantadora, luminosa, alegre, que invita a caminar hacia la luz y no a penetrar en la oscuridad o en el temor, como en las iglesias católicas europeas.

Visité dos buenas zonas de marcha: una fue en los alrededores del mercado (bueno, ya no hay mercado como tal, desde los 50 es un aparcamiento público), también conocido como City Market, con una buena selección de garitos para cenar y tomar copas, así como hacer people watching desde cualquiera de las terrazas que hay por ahí. La otra es junto al río, en River Street, que me recordó ese ambiente de puerto fluvial decadente que se respira en el viejo Oporto junto al Duero.

Para cenar hay buenos restaurantes, o al menos lo parece si hacemos caso a las cartas de precios que hay en la puerta. Me quedé con las ganas de visitar The Olde Pink House, con una buena carta y en un lugar encantador, aunque llegué a visitar, entre otros menos recomendables, el Moon River Brewing, un garito grande y muy de moda entre los locales. Este último contaba con varias placas de premios en la puerta, recortes de buenas críticas y, por supuesto, su particular historia de fantasmas…

Es fácil andar el centro histórico si tienes unas buenas zapatillas, un mapa de los que coges en el aeropuerto y ganas, claro. Divide la ciudad en tres zonas: la cercana al puerto, la que hay entre Bay Street (la del ayuntamiento) y Liberty Avenue que es conocida como el área colonial y a partir de Liberty, que es la postrevolucionaria o victoriana. Main Street no existe en esta ciudad por lo que las indicaciones urbanísticas recomendadas para no perderse en una retícula americana (ver artículo de Entender el urbanismo de las ciudades de USA) se deben aplicar en este caso a Bull Street. Merece dar una vuelta alrededor del perímetro de Forsyth Park, especialmente en su lado Oeste, con una buena muestra de casas victorianas y coloniales.

La ciudad tiene una buena señalización de sus lugares emblemáticos, por lo que invertirás un buen tiempo en leer las decenas de placas repartidas aquí y allá, desde la que hay en la tumba del indio Tomochichi quien se alió con los buenos blancos ingleses contra los españoles mataindios hasta el cementerio de Colonial Park donde hay generales sudistas, destacados revolucionarios locales o las víctimas de la fiebre amarilla.

Una excursión a tener en cuenta desde Savannah puede ser una escapada a Tybee Island, algo así como un Gandía en versión americana, pero sustituyendo la sandía por la barbacoa, las palas de playa por las cometas, los besugos por los tiburones y los macarras de playa por… macarras de playa, versión americana. Tras vomitar por semejante espectáculo veraniego, puedes acercarte a echar un vistazo a uno de los faros más antiguos del país, aunque no es de los más bonitos. Tras abonar los $7 la entrada más otros $3 mínimo de parking te puedes subir a lo alto del faro para contemplar la desembocadura del río, las marismas y la playa que en ese lugar alberga un chiringuito de los de verdad que ya no hay en España más una batería de cañones de la Segunda Guerra Mundial. En el camino de vuelta a la ciudad es visitable uno de los fuertes mejor conservados de la época revolucionaria, el Fort Pulaski, que se encuentra ocupando una isla del meandro. Tybee Island no tiene más interés que el de ir con las chanclas puestas a tomarse unas cervecitas en la playa. No hay más desde mi punto de vista.

Si tienes tiempo, te recomiendo que explores el área de las marismas. Multitud de vida salvaje la habita y la tranquilidad del área invita a disfrutarla a bordo de una canoa o kayak. Una carretera, la US17 recorre la costa por un espectacular recorrido que la hace merecedora de formar parte del programa Georgia Scenic Byways y que yo exploré desde Darien, un tranquilo y viejo enclave ideal para retirarse y dedicarse a pescar o pasear un perro, eso sí, de pura raza. Me habría encantado homenajear el nombre de este blog visitando las Okefenokee Swamps, al sur del estado, pero ya me quedaba demasiado a desmano.

Si yo volviera a Savannah…

  • No volvería a pagar los $20 del paseo en coche de caballos por mucho que me apeteciera cumplir la tradición, aunque sí visitaría alguna casa más, como la Davenport House.
  • Vería de nuevo a Barbra Streisand y Nick Nolte en El Príncipe de las Mareas para recrearme en el ambiente de las marismas.
  • Leería algo más sobre el proceso revolucionario y el origen de la Guerra de Secesión para comprender mejor aquella época y empaparme mejor de la atmósfera de la ciudad.
  • Esta vez no me perdería tomar algo en The Pirate´s house, en el 20 East Broad Street .

Charleston

Quizás porque Charleston pertenece al estado de South Carolina y no a Georgia, quizás porque siendo más pequeña que Savannah es más fácil mantener, el caso es que la primera impresión que me dejó esta ciudad fue mucho mejor que la ex-capital georgiana. Mi sentimiento es que Charleston es una ciudad próspera, donde el turismo es una fuente de ingresos importante, pero donde se cuida más la habitabilidad de sus familias y el cuidado de su patrimonio frente a la explotación turística. Su atmósfera, sin embargo, tenía cierto aire de renovación, de una cuidada artificialidad que invitaba a hacerse fotos aquí y allí, pero que no terminaban de hacer… click, no sé si me explico. Ya no sonaban los mosquetes ni los gritos de independencia a pesar de ser el lugar donde se quemó la primera pólvora contra los yankees y que dio origen a la Guerra de Secesión.

Qué ver en Charleston

Sin duda, todo el centro histórico merece un tranquilo y relajado paseo por el paseo marítimo o los alrededores de Aduanas y si hay ganas de visitar algo, pasar por el Old Slave Mart Museum. No hay que perderse el parque conocido como Battery.

Cenar bien (entiéndase una cena romántica) es más caro aquí que en Savannah. Sin embargo, un descubrimiento extraordinario fue Poogan’s Porch, en 72 Queen Street. Lo descubrí gracias a una conocida página de reviews de restaurantes de la zona (ya sabemos la importancia de las reviews) y no me decepcionó en absoluto. Algo alejado (¿500 metros?) de la zona de restaurantes del centro junto a Customs House, está enclavado en una encantadora casa victoriana. Por supuesto, una vez sentado en el salón de la casa junto a la chimenea, me pedí unos tomates verdes fritos que aún añoro así como otros platos típicos de la cocina Gullah.

Al otro lado del río se encuentran Fort Moultrie y Fort Sumter cuidando ambas la entrada a la bahía. En el segundo se hicieron fuertes, nunca mejor dicho, los soldados leales a la Unión quienes fueron sitiados durante dos días en aquel mes de abril de 1861. Comenzaba así oficialmente una guerra que mutilaría a miles de soldados y a miles de familias, liberaría a miles de esclavos quienes a partir de ese momento ya podrían elegir dónde morirse de hambre o a quién servir, pero sobre todo trajo destrucción y miseria durante décadas para todo el orgulloso sur que aún sigue sin levantar cabeza.

Drayton plantationAshley River Road, otro recorrido pintoresco, nos lleva al área donde se encuentran las históricas plantaciones de la zona que podemos visitar. Tienes tres para elegir: Drayton, Magnolia y Middleton. Me pareció más sugerente la de Drayton y de hecho fue la que visité. Ya tuve la posibilidad de visitar Laura Plantation en el camino de Baton Rouge en mi visita a Nueva Orleans, por lo que quizás podría haberme saltado esta; sin embargo, sospeché que podrán existir algunas diferencias. Y así fue. Por ejemplo, algo que me llamó la atención es que, según la disposición de las estancias dentro del conjunto, estos esclavos estaban mejor tratados que los de Louisiana. Aquellos estaban hacinados en chozas, mientras estos tenían casa de ladrillo y calefacción. De acuerdo en que también tenían prohibido aprender a leer y escribir, pero sólo les castigaban en contadas ocasiones si no hacían su trabajo. En varias ocasiones, aparte de estas plantaciones, he podido comprobar que el día a día de blancos y negros era mucho más miscible de lo que me habían contado y lo que para una mentalidad americana es hoy una barbaridad, en Europa lo llamábamos simplemente servicio. De eso en España, Francia, Inglaterra o Alemania sabemos mucho. De hecho, fieles a nuestras tradiciones, los hemos reciclado como mileuristas. Eso sí, con derechos y seguridad social, que ya no somos tan bárbaros.

Si yo volviera a Charleston, pasaría al menos una noche allí y así no me quedaría con el mal sabor de boca de haber hecho la visita del cura: llegar, bendecir, comer y despedirse.

De vuelta a casa

En Charleston y Savannah no están muy acostumbrados a los extranjeros, de hecho, todavía resuena en mi cabeza aquella frase de “este puerto importaba y exportaba a todo el mundo: Nueva York, Filadelfia y Londres” que me escupió una guía local. Estas ciudades se nutren del turismo nacional, imagino que debido en parte a la significancia que para la historia del país tienen ambos enclaves. Como tal destino nacional, no esperes a que hagan el esfuerzo en entenderte ni en hablar con un acento entendible, los muy condenados. Espero que si algún día se dejan caer por las Alpujarras se tengan que defender allí con el poco español que dieron en el instituto :-P

Otro detalle que revela su carácter de destino nacional es el de los servicios turísticos que se ofrecen, a saber: que te traigan y te lleven, te lo cuenten todo, te hagan pensar lo mínimo y de paso, ofrecer en el paquete alguna dosis de patriotismo en forma de pegatina o recuerdo de tienda de regalos Made in Indonesia de dos por el precio de uno. Servicios caros, de dudosa calidad y para las masas. Algunas excepciones imaginativas se pueden encontrar como algunos tours de casas encantadas que se realizan por la noche o juegos urbanos tipo gimkana de carácter cultural.

Otra cosa que a algunos americanos les puede es beber en la calle, algo que no pueden hacer normalmente en sus ciudades de origen desde la estúpida Ley Seca. Los verás con unas castañas de campeonato recorriendo las vías urbanas: ellos, fardando de fibras musculares o de potencia de voz y ellas tapadas hasta el cuello, pero enseñando las bragas mientras acaban la cerveza sentadas sobre algo aparentemente firme. Esto también lo pude comprobar en Nueva Orleans y en este momento desconozco si es algo común en el sur.

Enlaces

  • Alquila un descapotable en Enterprise.
  • Lee sobre Savannah y su historia – amazon
  • Ofertas de viajes a Savannah y Charleston
  • Pégate un capricho y alójate en un Bed & Breakfast en un casa victoriana de Savannah.
  • Recomendación calidad/precio: Hotel Baymont Inn and Suites, a unas 3 millas del centro de la ciudad, con piscina y desayuno incluido. No es gran lujo, pero es ideal para sólo descansar.

Sobre el autor

Mariano Lozano ha escrito 876 artículos en este blog. Vive en Estados Unidos desde 2006. Desde entonces escribe sobre aquello que le habría gustado leer antes de cruzar el charco. Apasionado lector y viajero. #RaceWalker.

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Comentarios:

8 comentarios »

  • 1
    Miguel says:

    Es curioso ,pero yo el día 20 de Agosto estuve también en Savannah(un destino poco habitual para extranjeros,tal como tu dices).Pero si tu visita a Charleston fue de cura ,la mía a Savannah fue de monaguillo ,ya que del poco tiempo que tenía destinado para ver la ciudad dentro de mi periplo maratoniano por el Este y Sur de Usa ,tuve que descontar el tiempo de buscar la oficina de National ,que está en el aeropuerto de Savannah ,ya que tuve un problemilla con el coche de alquiler y me lo tuvieron que sustituir por otro.De lo poco que pude ver tengo que decir que me pareció interesante,y siempre es bueno el dejar algo de ver para tener la excusa para poder volver.Los tomates verdes fritos yo también los comí, pero fue en Nashville(otro interesante destino del Sur).Te puedo decir que yo también vi beber en la calle(y de que manera)en Jacksonville ,aunque hay que aclarar que había lo que nosotros llamariamos una berbena .Lo que me gustaría destacar es que la mayoría de españoles toman por destinos americanos Nueva York(como no)y el Oeste californiano ,y hay que decir que en el Este y Sur hay destinos también muy interesantes y menos masificados
    .

  • 2
    mortiziia says:

    Creo que lo de beber en la calle sí es común en el sur, por lo que me han contado, y’all (sí, me parto con cómo hablan, y’all). El otro día también vi no sé si en una serie o en una película a unos que querían ir de fin de semana y uno le decía al otro que no quería ir al sur, porque no bebía y lo iba a pasar mal con tanto borracho O_o.

    Parece un viaje interesante, aunque yo por ahora no siento la “llamada” hacia estos destinos.

  • 3
    cuentarina says:

    Bueno, que bonito el viaje que nos has hecho esta vez! muy bien descrito…me he visto (inspirandome en tus comentarios ) siendo una señorita sureña y paseando por las calles de Savannah ( y de paso viendo algun que otro de esos fantasmas, será de alli Jennifer Love Hewitt? jaja!)
    Bueno, por lo que han hecho a mi amiguete, si alguien me habla en inglés y me dice que es de por esos lares, le hablaré en mi panocho p’a que no se entere de n’a ni n’a! jejeje. Besos españoles
    P.D: SUERTUDOS!

  • 4
    CowboyZZ says:

    El Sur tenia unas ciudades muy prosperas y preciosas antes de la guerra Civil, pero las tropas nordistas amparadas por Lincoln y dirigidas por Sherman y Grant, quemaron y destruyeron todo lo que encontraron a su paso…solo unas pocas ciudades se salvaron.

    Otra ciudad preciosa con muchas casas Antebellum es Natchez en Mississippi… alli no llegaron las tropas del Norte o si lo hicieron no destruyeron todo como paso en Atlanta y similares… (por cierto, para los que se hablan de las casas de madera… ¿cuantos huracanes y tornados habran aguantado las casas de Natchez? incontables).

  • 5
    Rosalía says:

    El artículo me ha encantado, pero he de decir que no está permitido beber en la calle, sólo los días de partido, para hacer tailgating. O al menos en my county.
    Hace un par de semanas estuve en Charleston y tuve la oportunidad de navegar por el río y ver la bahía desde el agua. Es una ciudad preciosa.

    Por cierto, me ha hecho mucha gracia el comentario de ‘mortiziia’, es cierto que aquí el acento es bastante peculiar y el ”yall” ya me sale natural hasta a mí.
    Un saludo desde tierras sureñas.

    • 5.1

      Gracias Rosalía y bienvenida. Al parecer en Savannah sí está permitido beber alcohol en la calle siempre que lo lleves en un vaso de plástico no transparente de 20 onzas como mucho.

  • 6
    Noemi says:

    pues vuelvo a caer por aca..
    A Savannah fui el fin de semana pasado.. y aclarando lo de varios comentarios.. si esta permitido beber en la calle, y lo hice en vaso plastico transparente y de tamano, vamos el tamano de un vaso plastico de fiesta.. de la ciudad quede enamrada.. tiene ese aire sureno que te enamora.. esas plazas en cualquier calle, si mal no recuerdo la Bull.. hay que doblar a cada rato por la cantidad de plazas.. pero es todo un paseo.. es como ir por un museo de arquitectura.. bellisima! Tybee Island, mm es la playita para quienes no la tienen cerca.. pero no es muy buena.. en especial si se va con ninos pues tiene muchas olas.. o al menos estos dias estuvo asii…
    aqui me paso algo que no me habia pasado en ninguna ciudad de USA.. el servicio al cliente… no se que es.. pero todos los que nos atendieron tenian mala cara.. atendian por atender porque es su trabajo… y nos paso en varias ocaciones.. solo dos personas nos trataron y hablaron bien, no me quede con esa, pregunte si eran de Savannah y SORPRESA.. eran de Florida!!
    No recomiendo ir al famoso restaurante de la chef Paula Deen.. no me parecio muy diferente a lo ya probado en otros restaurantes, larga espera para tener mesa, y los precios no soy muy gentiles!
    De resto vale la pena caminar por su city market con su musica en vivo, por el River Street con sus vistas grandiosas, sus plazas y sus casa… Me falto visitar los cementerios!

    • 6.1

      Estoy totalmente de acuerdo contigo Noemi, la atención al cliente “brilla por su ausencia”. Yo tuve la misma experiencia allí que no he tenido en otros lugares del país, pero la ciudad es bellísima y tengo muy buenos recuerdos también. Muchas gracias por compartir los tuyos!

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