Un día de cólera
por Arturo Pérez-Reverte
Llevaba mucho tiempo con interés en leerme este libro, desde que se publicó a finales del 2007. Dado que el precio que hay que pagar por comprarlo me parecía (y aún me parece) excesivo y mi biblioteca “de pendientes” sigue bien surtida desde que me vine a los EEUU, opté por esperar a tener una edición de bolsillo o que lo trajera la biblioteca del barrio. Y pardiez que parecía que nunca iba a llegar el momento… pero llegó a la biblioteca pública de Bellevue. Así que nada más ponerlo a disposición del público, me lo llevé y me zambullí en sus inmaculadas y vírgenes páginas.
Dicen, y es cierto, que hay una gran profusión de nombres y de datos que D. Arturo parece querer vomitarnos como si se quisiera quitar de encima tanto legajo y libro leído para documentarse sobre los hechos del 2 de mayo de 1808 en Madrid. En parte es verdad, porque ese libro no es ni una novela ni un libro de historia (como ya avisan en la contraportada), sino un poco de ambos. Es verdad que hay muchos nombres, pero ello te ayuda a eliminar la histórica injusticia con el que los libros han castigado a muchos ciudadanos de Madrid y que se levantaron valientemente contra el invasor francés: su anonimato. Siempre se ha hablado del “pueblo de Madrid”, pero el pueblo lo constituyen personas, y aquí está el homenaje a todos los que la historia ha querido preservar en viejos documentos y perdidos legajos de un polvoriento archivo histórico.
Todo el libro se desarrolla en un sólo día: el 2 de Mayo de 1808. Mientras que por Madrid andan los franceses, el rey Carlos IV así como su familia y el sucesor al trono, Fernando (que luego se le llamaría “el Deseado”) están en París, supuestamente secuestrados o reunidos o como queramos llamarlo. La gente esá hasta las narices de los franceses y de que campan a sus anchas ninguneando a la autoridad española. Así que se va organizando un motín en Madrid para el día 2, fecha en la que se supone que es el viaje del último miembro de la familia real, el joven Francisco de Paula.
Empieza el jaleo en la puerta del Sol de Madrid y muchos de los ciudadanos, enfurecidos y fuera de todo control arremeten a todo lo que huela a francés. El gobierno provisional español y los militares, actúan cobardemente como si no fuera con ellos, no fuera que el ejército francés, el más poderoso del mundo, la pague con ellos. Excepto honrosas excepciones, tanto la mayoría del poder establecido como del resto del pueblo de Madrid, no quiere problemas. Así, cuando las tropas francesas toman la ciudad y sofocan la rebelión con extrema crueldad, las puertas de las casas se cierran ante las llamadas de auxilio de los pocos que se han atrevido a rebelarse, cayendo desamparadamente bajo los sables franceses o fusilados sin más juicio contra las mismas fachadas de los edificios.
El libro muestra con crudeza cómo es el pueblo español, teniendo como protagonista en este caso al pueblo de Madrid. Viniendo de Pérez-Reverte no se puede esperar un libro blanco que hable sólo de héroes, sin un trasfondo crítico con nuestras caracerísticas idiosincráticas. España es un gran pueblo, siempre malgobernado salvo alguna excepción y con una extrema pasión a la hora de acometer acciones, en la mayoría de los casos sin un análisis previo que razone dichos actos.
En definitiva, muy recomendable la lectura, especialmente si te gusta el autor o te gustó Cabo Trafalgar. Y en cualquier caso, una buena aproximación al hecho histórico que se trata y un fiel retrato de esta España que en 200 años no ha cambiado tanto como parece.
Echale un vistazo a la entrevista a Pérez-reverte sobre Un día de Cólera:
Un día de cólera, en Casa del Libro (léete el primer capítulo completo aquí)



